Actualizado hace: 3 horas 52 minutos
Los “zanahorias” y su forma de divertirse

Son varios los jóvenes, e incluso adultos, que se divierten realizando actividades cotidianas dentro de casa y sin compartir con amigos.

Martes 02 Diciembre 2014 | 14:00

Para Andrea los fines de semana son sinónimo de diversión. Los sábados frecuenta bares, discotecas o busca una excusa, la idea es no quedarse en casa. Los domingos se va de playa o sale a comer y a hacer compras. A diferencia de ella, Viviana prefiere disfrutar de la tranquilidad de su hogar en compañía de sus hermanas y primas. 
Los viernes, cuando sus compañeros del trabajo le proponen salir a conversar a algún bar de la ciudad, ella rechaza la invitación y se marcha a casa.
En varias ocasiones la han llamado “zanahoria”, aburrida e incluso amargada. Eso a ella no le importa, porque dice que mientras ellos salen y malgastan su vida, ella invierte su tiempo leyendo un buen libro o viendo películas. En su vida no ha probado un trago de licor, menos fumado un cigarrillo, y no le avergüenza que sus amigos lo sepan, porque se considera una chica normal. Tampoco habla de situaciones relacionadas con sexo, ya que no tiene experiencia en ello. Varias son las personas que pese a su edad no se involucran en actos que tengan que ver con distracciones típicas en la juventud. 
Juliana Barcia, psicóloga clínica, manifestó que este tipo de casos se presenta mayormente en los jóvenes, quienes adoptan una conducta de aislamiento. “Se debe considerar algunos factores, ya sean emocionales o psicosociales, porque éstos son claves esenciales para establecer qué es lo que puede estar afectando en ellos”, manifestó.
Influencias. Alberto tiene 27 años, y la mayor parte de su tiempo libre la pasa frente al televisor o computadora. Los fines de semana no sale a disfrutar con amigos, y de relaciones sentimentales no quiere saber nada. En su trabajo hay una chica que le agrada pero es muy divertida para sus gustos. Él no toma, no fuma y tampoco dice malas palabras. Menciona que sus padres le inculcaron eso desde pequeño. Se siente bien siendo un chico “a la antigua”. En ocasiones ha sido motivo de burla para sus amigos, pero es algo que lo toma sin importancia.
La psicóloga recalcó que algunas personas con estas características tienden a presentar una baja autoestima. “En ellos es la forma de no sentirse capaces de agradar al resto, en muchos es una forma que la misma sociedad les hace creer, o hay casos en los que simplemente no se sienten cómodos en el ambiente en el que se desenvuelven o con las personas que están dentro de su círculo social”, dijo. 
Tecnología. Carolina tiene tres hijos, los dos menores son muy extrovertidos y, a pesar de tener 15 y 17 años, salen con amigos y en varias ocasiones le han manifestado su deseo de entrar a una discoteca para ver cuál es el ambiente. En ocasiones hablan de novias, pero Jesús, el mayor (24), es el lado opuesto. Cuando hay una reunión familiar nunca acude, porque sus primos lo invitan a tomar, y para rechazarles la invitación prefiere no ir. 
Carolina manifiesta que él se queda en casa para pasar en el celular descargando canciones o revisando las redes sociales. “La tecnología muchas veces aleja a las personas, mi hijo es un chico simpático, deportista, buen estudiante, y nunca me ha dado motivos para llamarle la atención, pero sólo pasa con el celular, es lo único que no me gusta de él”, menciona. Asegura que lo motiva a que salga con sus primos, que consiga novia, pero él hace caso omiso a las recomendaciones de su madre.  
Según un estudio realizado por una empresa estadounidense, la edad comprendida en las personas que llevan un estilo de vida dentro de los parámetros normales (sin salir ni beber, entre otras), oscila entre los 21 y 32 años. De una muestra de diez mil personas, aproximadamente el 60 por ciento aseguró que prefiere quedarse en casa y descansar para rendir en su trabajo o estudios. La cifra ha variado en los últimos diez años. 
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala