Actualizado hace: 2 horas 36 minutos
Walter O. Andrade Castro
¿MEJORES DIAS EL 2014?

Parecería que sí. Al menos así lo dice una encuesta que acaba dar a conocer un medio de comunicación en la que la gran conclusión es que “el ecuatoriano mira con optimismo el 2014” ¿Por qué tanto confianza? Bueno lo que sucede ahora, como nunca antes, es que el ecuatoriano promedio con empleo es, hoy por hoy, un consumidor por excelencia.

Lunes 30 Diciembre 2013 | 04:00

Compra todo lo que se le cruce por el camino,  a crédito o al contado pero compra. Si es por la primera vía tiene a su disposición la más amplia gama de instituciones financieras que no sólo ofrecen financiamiento sino que lo buscan, lo cautivan, en ocasiones con la desesperación de un sediento en el desierto, para entregarle, prácticamente en su casa, el dinero que busca para gastar. Pero es más. Los almacenes que venden desde zapatos hasta autos, los vendedores de casa en casa, actúan, a su manera, como intermediarios financieros, como verdaderos bancos. Con un escenario así, como que suena coherente mirar con seguridad  el próximo año.

 
No importan entonces las razones que están atrás del dinero fácil, a nadie interesa. Lo que  realmente incumbe es tenerlo disponible para gastar. Y en este proceso, claro está,  algunos miles, como ya estamos viendo, sucumben fácilmente a la seducción de tener el dinero en las manos, caen en sobre endeudamiento y vienen los problemas. Pero nada de esto se analiza a la hora de contestar sobre el futuro cercano. En la encuesta, según el medio porque no la he visto, el 75% de los ecuatorianos cree que el 2014 traerá prosperidad o por lo menos que siga en los mismos niveles del 2013. El próximo año se lo mira como de “bienestar y esperanza” En esta línea, los problemas que se avizoran no son pues los de orden económico sino los de inseguridad física y de la delincuencia en general. Este es el verdadero problema y no otro. 
 
El  ecuatoriano entonces tiene poder de compra y lo hace sentir. Caso contrario no existiría tanto centro comercial a lo largo y ancho del país. Pero es este poder, esta capacidad para gastar, es lo que  le permite contemplar el panorama con optimismo. Como es obvio, a este ecuatoriano, no le preocupa en lo absoluto que la situación cambie en el futuro como que el precio del petróleo se caiga o que el gobierno pare la obra pública o quite el pie del acelerador del gasto. y que por lo tanto el frenesí de consumo  se interrumpa abruptamente y  su nivel de vida en consecuencia también se reduzca. Nada de esto importa. Por ahora, según la encuesta, todo saldrá bien el 2014. Ojalá así sea. Nos conviene a todos.
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