La muerte de Eduardo Franco

ANIVERSARIO Que conmemoraremos el 9 muy bien, Glenn

Foto:
COMO HOY, EN 1989

La muerte de Eduardo Franco

Jueves 01 Febrero 2007 | 19:05

Un día como hoy, en su natal Paysandú, Uruguay, murió el vocalista de Los Iracundos, Eduardo Franco Zanniars. Con su ñaño Leonardo “Leoni” en la primera guitarra, Juan “Bosco” Zabalo (El Flaco) en la segunda guitarra, Juan Carlos “Juano” Velásquez en la batería, Hugo “Burgues” Burgueño en el bajo y los coros, y Jesús “Febro” Febrero en los teclados, formaron una de las bandas latinoamericanas de más larga trayectoria: Los Iracundos, que nacieron en 1961 como “Los Blue Kings”.

Grabaron 35 discos Lp, varaios sencillos (45 rpm) y su repertorio suma más de cuatrocientas canciones. La mayoría de éstas, compuestas en música y letra por el propio Eduardo. Inolvidables canciones como “Es la lluvia que cae”, “Calla”, “Retén la noche”, “El desengaño”, “Tú con él”, “Mamarracho”, “Puerto Montt”, “Te lo pido de rodillas”, “Tú ya no estarás” y muchas más, ahora son títulos de antología de la balada en español. Hoy se cumplen dieciocho años de la muerte de Eduardo, el sanducero (natural de Paysandú), y su música sigue vigente, sonando -una tras otra, desde hace cuatro generaciones- sin perder ni un ápice de su romanticismo, ni actualidad alguna. Porque, al fin y al cabo, cuántos de nosotros guardamos más de una canción de Los Iracundos en la memoria nostálgica del amor, ¿ah, cuántos?

+ NOTICIAS

Preparémonos para recibir a Francisco

PARA TI, JOVEN. | 03:00 Francisco, amigo, el Ecuador está contigo. Francisco, no dejes de venir a pesar de que en nuestro país no estamos haciendo lo que deberíamos hacer para recibirte con fe. ¿Por qué digo esto? Miramos la tele, los periódicos, escuchamos la radio y con qué nos encontramos, de nuevo la eterna pelea de unos políticos con otros. Del gobierno nacional contra ciertos gobiernos locales. ¿Hasta cuándo ecuatorianos somos incapaces de llegar a acuerdos mínimos de respeto, justicia y unidad? Pensemos en el país y no en nuestros intereses particulares. Seamos sinceros en nuestras verdaderas intenciones y comencemos a caminar hacia un horizonte común. Todos vivimos en este mismo sector del mundo, que ha sido privilegiado con muchas riquezas naturales, cuidémoslas y ayudémonos. Francisco, así somos. No cambies tu ruta, no te dejes manipular y ayúdanos a escuchar tu palabra y llegue al corazón, que produzca el efecto que debe producir, que sacuda nuestro interior y nos hagas reaccionar, para despertar y ser actores y no reactores de una vida espiritual que debe producir fraternidad, justicia y paz. Bienvenido, papa Francisco. Y tú nos has pedido que recemos por ti, lo haremos, pero por favor, no dejes de rezar por nosotros. Oremos: Oh Dios Padre, Dios de la misericordia, mi Padre y Señor. Te doy gracias por tantos beneficios que nos das cada día. No dudo en reconocer que jamás te cansas de perdonar. Este amor incondicional es fuente de inagotable libertad y esperanza. Hoy que nuestro país se prepara para recibir a tu enviado, el papa Francisco, te pido por mí, por mi pueblo, por mi país, para que respondamos con alegría a este amor que nos das. Danos el coraje para derribar las barreras entre nosotros. Danos el coraje de colaborar contigo en recuperar la alegría del Evangelio, para ofrecer tu misericordia a todos los hombres y mujeres. Que seamos capaces de tender puentes de unidad, justicia y esperanza, que podamos presentar un Cristo vivo, que su mensaje sea fuente de gozo para todos. Amén.