Martes 02 Septiembre 2014 | ACTUALIZADO HACE: 4 horas 39 minutos
Walter Andrade

+ ARTICULOS

Walter O. Andrade Castro

ENVIDIA A IBARRA

POR Walter Andrade

Lunes 18 Junio 2012 | 00:00

A Ibarra le tengo envidia. Sí, le tengo envidia por su futuro que luce esplendoroso, brillante, para satisfacción de su gente entre los cuales están queridos y apreciados amigos ibarreños. Es que un mañana próspero parece viable, el pasado, después de todo, sólo sirve para aprender y no para vivir recordándolo. ¿A qué viene esto? Bueno, el sábado anterior, el Presidente en su intervención en televisión, además de tocar los temas de siempre, súper conocidos por todos, dedicó largos minutos a decir lo que va a hacer por Ibarra y su área circundante. Me quedé deslumbrado. Y la impresión que me produjo no fue tanto por los millones a invertir, que de suyo ya son importantes para la comunidad, sino también por la calidad de la inversión que es la que finalmente tiene un efecto multiplicador duradero en la sociedad.

 

¿Qué les prometió el Presidente a los ibarreños? Además de nuevas vías, de una supercarretera a Quito, etc, ofreció básicamente dos cosas: primero un parque de 16 MILLONES DE DÓLARES con todo lo imaginable. En ese parque se construirá además una “plataforma pública” que será, utilizando las palabras del Presidente, una especie de “centro comercial de servicios públicos”.  Es decir que en los edificios a construirse se concentrarán las oficinas del Gobierno Central, “un edificio para el Municipio de Ibarra, edificios privados y una central de ayuda ECU-911”. Sin embargo y a pesar de que esta será una obra que mejorará la calidad de vida de los ibarreños y ofrecerá nuevas alternativas a turistas, no es ni de lejos la más importante. La fundamental, la que puede transformar la vida, la que puede generar cimientos para un país diferente, es la nueva universidad: la “Ciudad Yachay”, la Ciudad del Conocimiento.
La universidad estará en una ciudad expresamente planificada para que allí exista físicamente, en Urcuquí. La primera etapa contempla una inversión de 500 millones de dólares. Se desarrollará con ayuda de Corea del Sur y será, según sus promotores, una “Universidad Científico Experimental del Ecuador con estándares internacionales, que atraerá inversión de alta tecnología y el asentamiento de diversas instituciones y organismos públicos y privados relacionados con la economía del conocimiento”. Por donde se mire esta idea, es sencillamente excelente. Entonces a Ibarra hay que felicitarla y tenerle envidia, aunque a veces también envidio a Cuenca, Loja, Manta, Ambato, etc. <
 

OTROS COLUMNISTAS