Actualizado hace: 1 hora 28 minutos
Byron Corral
El Chone de ayer (II)

Quienes hemos vivido en “la Tierra de los Naranjos en Flor” por cerca de medio siglo, seguimos sosteniendo que el tiempo pasado fue mejor, por el romanticismo, por la seguridad, por la libertad, por la pureza y valores de su gente. Hoy Chone no es el mismo.

Martes 26 Julio 2011 | 00:00


El normal Rural Eugenio Espejo es instituto, la escuela de agricultura es colegio agropecuario Odilón Gómez; y para ratificar el cambio, hoy tenemos la Universidad Eloy Alfaro, extensión Chone, que la iniciamos con otros docentes y hombres visionarios en 1996.
Pero el Chone de ayer se rememora con las "perras de aguardiente", que consistía en un saco de yute forrado de caucho para trasladar en lomo de mula el delicioso trago de caña o raspadura, ya sea al campo o para su expendio en las cantinas de la urbe. La imponente plaza de abastos (mercado) era una construcción de madera y barrotes de hierro, donde se concentraba el fuerte comercio del cantón, especialmente los domingos. La caminata dominical después de la misa, de las damitas chonenses, desde la calle Bolívar, Washington y Atahualpa; y para terminar con un cono de helado o las famosas conchas en el Richard Soda. Estas vivencias quedaron en el pasado.
La pelea de gallos en las calles Ignacio Andrade, las carreras de caballos en la recta de la hacienda El Porvenir del Sr. Salustio Giler, el depósito de aguardiente del sitio el Olimpo, la garita o gasolinera de don Marcos Quinto Andrade a la entrada de Chone (calle Atahualpa), los helados Yambar del querido Mocho Antonio Carranza(recientemente fallecido), el kiosko de refresco del turco Diks, al igual que el de Don Triviño en la esquina del mercado, con su prensado de hielo de chocolate, rosa y menta; como el jugo de cáscara de piña"aguardientito"el de Ignacito Loor, en la esquina del municipio. El famoso chifa Chunking, del asiatico Manuel Garcia; el Splendid Bar, de don Máximo Alcívar, donde se bebía el mejor whisky y musica romántica; Salón Central, de don Silvino Zambrano, con su característica rokola, donde se reunía la juventud de la época para ver pasar a su prometida. La disputa de los colegios por ser el mejor con su banda de guerra en los desfiles del 24 de Julio es otro de los recuerdos del Chone de ayer.
Hay mucho por escribir, bastante que recordar. Salud Chone !<
 

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