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Setenta y cinco años del “Eugenio Espejo”
Setenta y cinco años del “Eugenio Espejo”
Por: Enrique Delgado Coppiano

Sábado 25 Junio 2011 | 00:00

Las Bodas de Diamante (1º de julio de 1936 – 1º de julio del 2011) del hoy Instituto Superior Pedagógico Eugenio Espejo, recogen una amplia historia que se origina en el vehemente anhelo de todo un pueblo que siguió con fe la lucha heroica de Alfaro El Grande por implantar una educación para todos y con plenitud de libertades, con la premisa que sin educación popular, no puede haber cambios que conduzcan al desarrollo y avance de las colectividades y es el laicismo impulsado por la revolución liberal que permite una educación incluyente.

Chone tenía ya una gran vocación pedagógica sembrada por maestros e intelectuales que desde el siglo XIX, bajo los preceptos de los clásicos griegos y romanos, de los enciclopedistas  y revolucionarios franceses, y de filósofos y educadores universales como: Pestalozzi, Montessori y Sarmiento, imbuían en su juventud la necesidad de aprender y enseñar a todo el que quisiera superarse.

Al nacer,  el Primero  de Julio de 1936, la Escuela Normal “Eugenio Espejo”, se concretan las aspiraciones que son recogidas  por mujeres y hombres que quieren emular las señeras figuras de maestros  como  Aníbal San Andrés Robledo, Raymundo Aveiga Moreira, Ramón Verduga Cornejo, que junto a muchos otros habían cumplido con esta misión sublime, de educar. Esta Escuela Normal, Colegio Normal, el Instituto Normal Superior Nº 31 y hoy Instituto Superior Pedagógico “Eugenio Espejo”, en su cronología ascendente,  es la entidad que canaliza estos principios con una perseverante y sacrificada  labor, que logra capacitar y formar a miles de educadores que por campos y ciudades de Chone, Manabí y la Patria van llevando la simiente benéfica de vencer al analfabetismo y la ignorancia. Chone se enorgullecía de que cada familia u hogar tuviera uno, dos, o más de sus miembros educándose en este altar  sagrado, y fueran hacia los cuatro puntos cardinales  a cumplir con la bienhechora  misión  de educar. 
El “Eugenio Espejo” ha sido una fragua perenne del saber y  la preparación magisterial y la comunidad entera le expresa su gratitud y reconocimiento,  aspirando  que todos los proyectos que sus directivos actuales han elaborado  tengan el apoyo del poder público, a fin de que una educación moderna, con un modelo pedagógico interdisciplinario sea el factor de cambio democrático, justo, insignia de la libre expresión que el Ecuador requiere para un mejor,  promisorio y venturoso  futuro, liderado por jóvenes maestros formados en este verdadero templo de Minerva, el   “Eugenio Espejo”.
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