Actualizado hace: 8 horas 55 minutos
CREACIÓN DE “STILLE NACHT”
Por una fiesta de ratones

Esperamos que anoche no se haya extralimitudo como un penjudo, ni halla llegado demasiado lejos como un codejo, y que mientras nos lee su alma esté llena del espíritu navideño, en placidez nirvánica y en elevación total.

Lunes 25 Diciembre 2006 | 15:47

Digo. Y si no, pues, culpa suya. Yo, ni envidia le tengo. Y, más bien, aprovecho para añadirle unos datitos al vacilón del “Stille Nacht, Heilige Nacht!’ (ya sabe, diga “Estile Nag Jáilish Nag” oséase “¡Noche de Paz!, ¡Noche de Amor!”, “Silent Night” o “Noche de paz”, no más). Según parece, el órgano de la iglesia del pueblito de Oberndorf se jodió cuando unos ratones comevelas armaron su propia Fiesta de los Ratones (como en la guaracha de Los Romanceros) y se fueron de relajo. A tal punto que hasta se jamaron el fuelle del instrumento musical. Así de prendidos estaban los eclesiásticos roedores. Tonces, no había cómo tocar musikita en la Nochebuena de 1818. Indintonces, se pidió una canción para interpretarla a capella, oséase, sin estrumento. Jue cuando el tal curapueta Mohr hició la letra y don Gruber le pusió la música. Ambos dos la cantaron: el primero se las tiró de tenor y lotro mandó paro de bajo. Y se trinaron las seis estrofas del villancico original. Tal y cual Pascual. Por lo demás, que no es lo de menos, aprovechamos la ocasión para desearle una feliz Navidad y recomendarle un raspadito de plátano, un caldito de fideo cabellodiángel o un caldo de manguera con chevecha kiebramuelas y ¡güelta otra güelta, a seguir la festejancia!
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala