Actualizado hace: 1 hora 45 minutos
Edison Cevallos Moreira | Telefax 05-2636345
Tristes realidades

Con el lamentable criterio del Presidente electo que las instituciones que no hubieren cumplido con el rol para la cual fueron creadas bajo su óptica y la del equipo que está formando para gobernar, deben desaparecer de manera inmediata, el pueblo ecuatoriano bien pudo pedir y desde hace rato, que se elimine la Presidencia de la República y cualquier cantidad de Ministerios y dependencias estatales por corruptas e ineficientes.

Domingo 17 Diciembre 2006 | 20:42

Que está en su derecho y bien por el país que se debe revisar y disminuir de manera inmediata el rol que desempeñan muchas de las instituciones creadas en gran número de casos sólo para dar cabida a los apetitos burocráticos del gobernante de turno, es plausible y saludable, que también es la hora de extinguir muchas entidades de las cuales desnaturalizaron el espíritu de su creación o simplemente no debieron existir, es innegable, pero de ahí, que de la noche a la mañana quiera cortar de raíz entes burocráticos que mal o bien contribuyen al desarrollo de una región y cuyos presupuestos son los que mueven el aparato productivo, puede ser un detonante que de cabida a insatisfacciones populares inmediatas. Sólo para citar un caso, el CRM, quizás el novel futuro gobernante desconoce que su génesis obedeció a una protesta popular, genuina y espontánea, sin afán de figuración de su dirigencia ni apetitos de intereses escondidos, donde la provincia toda, al unísono, en una jornada cívica de verdadera unión de los manabitas remeció al gobierno de turno y obligó su creación como el único organismo de desarrollo provincial y en el aspecto técnico, la CRM ha cumplido con gran parte de la agenda y las principales obras de riego y beneficio al sector agrícola están a la vista teniendo a esta entidad como única protagonista. Que el organismo necesita una reestructuración y cambios en su orgánico para el real cumplimiento de sus fines, muchos de los cuales han sido vulnerados, que la excesiva burocracia imperante, con gran parte de su personal, sin oficio puntual que cumplir entre otras cosas ha convertido a la entidad en una carga presupuestaria que necesita ser depurada, esto es innegable, pero de ahí a pretender desaparecerla, tendrán que pasar por encima de la rebeldía de este pueblo que empieza y todavía sin ejercer el poder, ya a dudar del comportamiento del nuevo gobernante. Peor si a esto se suma el desplante a un ofrecimiento de campaña de nombrar como Ministro de Obras Públicas, a un auténtico manabita radicado en este terruño, cuando ahora ofrece desaparecer dicho Ministerio y transformarlo en una Subsecretaría adscrita al Ministerio de la Vivienda, realmente da que pensar que no se equivocaron quienes lo calificaron de taco de dinamita. Estamos en lo cierto quienes no creímos en su modelo exagerado y peligrosamente centralista en desmedro de provincias como la nuestra.
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala