Actualizado hace: 2 horas 55 minutos
FUMIGACIONES
Ecuador analiza retiro de embajador y cerrar el paso de refugiados
OPERATIVO Aviones surcan el cielo colombiano y esparcen el glifosato sobre los cultivos de coca, cerca de la frontera con Ecuador

El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Carrión, consideró ayer una “muestra de hostilidad” la reanudación por parte de Colombia de las aspersiones aéreas con el herbicida glifosato sobre las plantaciones de coca en zonas cercanas a la frontera ecuatoriana.

Jueves 14 Diciembre 2006 | 19:46

Carrión dijo que existen “mecanismos que podría el Gobierno analizar” para protestar por la reanudación de las aspersiones. Entre las opciones enumeró una queja diplomática o “llamar en consultas y hasta retirar a nuestro embajador”, recalcó. Planteó también la posibilidad de que Ecuador deje de recibir desplazados colombianos por la violencia y retorne a los documentados. “Hemos sido suficiente y excesivamente solidarios (...) en recibir tantos colombianos. Aquí hay medio millón que ha venido y la gran mayoría sin papeles. Y a cambio estamos recibiendo un acto de hostilidad”, sostuvo. Mientras, el presidente electo de Ecuador, Rafael Correa, solicitó la intervención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de Estados Americanos (OEA); asimismo, la próxima semana, éste se reunirá con el mandatario colombiano, Álvaro Uribe, para analizar el tema. Correa advirtió que Colombia “tendrá que erradicar a pie” los cultivos ilegales en la zona limítrofe. Colombia había suspendido por 10 meses la fumigación aérea de cultivos ilícitos, pero reinició esta labor el lunes pasado. Las autoridades colombianas confirmaron que la policía antinarcóticos está realizando fumigaciones a 100 metros de la frontera con Ecuador. La petición ecuatoriana, realizada hace un año, era para que se aislen 10 kilómetros de la frontera. Carrión lamentó que supuestamente ya no se esté respetando ese acuerdo. El gobierno colombiano justificó la decisión señalando que la medida derivó en “un sustancial incremento” de las plantaciones de coca “a través de los cuales se financia el narcoterrorismo”, en dicha zona. Colombia pide comprensión María Consuelo Araújo, canciller colombiana, afirmó que “pedimos comprensión del pueblo ecuatoriano y no consideramos que nuestras relaciones bilaterales deban verse alteradas”. La Canciller manifestó que el presidente Uribe y su homólogo ecuatoriano, Alfredo Palacio, hablaron del tema y que espera que se entienda que el afán del gobierno colombiano con la aspersión aérea es cerrar una vía de financiación a los “terroristas”. También señaló que el gobierno tiene información técnica y científica que permite asegurar que el glifosato no tiene efectos nocivos contra el medio ambiente ni contra la vida humana y que inclusive ese mismo químico es utilizado por Ecuador en cultivos de banano que exporta a distintos países. Sin embargo, el canciller Carrión recordó que él mismo constató en el terreno los efectos perjudiciales del glifosato en la población y los cultivos. El ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, manifestó que pese a la molestia de Ecuador, Colombia continuaría con su lucha frontal contra el narcotráfico. Estudios no convencen El gobierno de Colombia citó el martes pasado estudios de expertos de la Comisión Interamericana para el Control y Abuso de las Drogas (CICAD) de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la inocuidad de la mezcla utilizada para las aspersiones. Por su parte, el canciller Francisco Carrión aseguró ayer en Ecuavisa que el estudio de la CICAD “no merece credibilidad por parte del Gobierno”, por lo que insistió en que sea una misión de la ONU la que haga los estudios. Carrión indicó que el estudio de la CICAD se realizó mientras el ex presidente de Colombia, César Gaviria, presidía la OEA y la misión que hizo el informe “ni siquiera llegó a los lugares de frontera”. Este año, la ONU inició a petición de Ecuador estudios previos destinados a determinar si las fumigaciones aéreas con glifosato tienen los efectos dañinos denunciados por las autoridades ecuatorianas. En mayo pasado, el relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas, el mexicano Rodolfo Stavenhagen, recibió también información sobre los supuestos efectos de la fumigación aérea con el herbicida glifosato. Stavenhagen consideró “un gesto positivo”, la suspensión de fumigaciones. Rafael Correa Presidente electo Ecuador “Ese glifosato pasa a nuestra frontera y mata a cultivos y, algunos dicen, que también a cultivadores. No lo podemos aceptar”. Francisco Carrión Canciller ecuatoriano “Estamos siendo absolutamente solidarios y ellos a cambio nos echan glifosato, afectando a nuestros niños y a los cultivos”. Juan Manuel Santos Ministro de Defensa colombiano “La mayoría que trabaja en cultivos son ecuatorianos. Traen buenas intenciones, les ensucian la mente y se vuelven bandidos”.
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala