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San Vicente
Candiles, una tradición que aún no se apaga

Utilizados en la pesca artesanal y en las casas de personas que habitan en las espesas campiñas manabitas, los candiles y mechones, resultan ser una salida de emergencia ante la falta de luz.

Lunes 17 Enero 2011 | 00:00

Ramito Mera Erazo, de 53 años y oriundo de San Vicente, es un fabricante de candiles y mechones desde que tenía 12 años (tiene un taller en su casa), actividad que aprendió de su padre, quien por su avanzada edad ya no tiene fuerzas suficientes para fabricarlos.
Utiliza tarros de pintura, atunes y hasta tubos de linterna, para que su imaginación fluya en los recipientes para el kerosene, a lo que le adosa un mechón de tela lino y de ser necesario, realizar puntos de soldadura con estaño, para darles variada forma y acabado.
Mera indicó que por su profesión de pescador nocturno sabe de la necesidad del combustible para la actividad, por lo que hace 25 años también distribuye el diesel 1 (kerosene), para el cual, tiene un permiso de Hidrocarburos hace 3 años, para comercializar en el mercado municipal.

 clientela. Reveló que recibe la visita de personas de las comunidades que llegan los lunes de feria y los sábados de distintas partes en la vía a San Isidro y Jama para encargar la elaboración de candiles, así como para conseguir el kerosene para éstos, cocinas y refrigeradoras antiguas, así como producto medicinal, pues muchos lo usan para los dolores reumáticos, entre otros, mencionó.
Gloria Cacique, quien llegó desde Tabuchila, mencionó que en su comunidad los cortes de energía son comunes, por eso nunca falta su candil de la emergencia, dijo.
Euclides Lucas, de 70 años y morador de Canoa, mencionó que los candiles ahora son vistos como reliquias, pero a ciencia cierta en el campo nunca faltan, ya que la luz siempre falla y allí son muy utilizados, aseguró. <

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