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Invitacion a reflexionar
Invitacion a reflexionar
Por: Libertad Regalado
lire2653@gmail.com

Jueves 13 Enero 2011 | 00:00

Estoy segura que cuando abren sus correos se encuentran con una cantidad de mensajes que lo único que hacen es llenarle la bandeja de cosas intrascendentes, pero solo en contadas ocasiones nos llegan unas verdaderas perlas, que nos obligan reflexionar, nos sacan de la monotonía en que vivimos y algo mejor aún nos muestran la vida en pantalla panorámica, con sonido envolvente y nos quitan el velo que nos venía cubriendo, ese que nos mantiene sumergidos en esta carrera loca donde el único estribillo es “no tengo tiempo”.


Al parecer George Carlin, decidió mostrarnos lo que en realidad somos y hacemos, copio textualmente parte de este magnífico mensaje, con la sola finalidad de que comencemos a repensar nuestras vidas. 
 “La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos. Gastamos más pero tenemos menos y disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes y familias más chicas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos más grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, más expertos pero más problemas.
Bebemos, fumamos, despilfarramos, reímos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiada televisión y oramos muy rara vez.
Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello somos mejores.
Escribimos más pero aprendemos menos. Planeamos más pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar. Producimos computadoras que pueden procesar mayor información y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.
Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos ingresos pero más divorcios, casas más lujosas pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable.”
Como ya lo leyeron, seguro que coincidimos en lo acertado de estas afirmaciones. Toca pues hacer un serio balance de lo que debería ser prioritario y en un papel en blanco escribir no deseos para este nuevo año que empieza, sino compromisos con nuestra calidad de vida.
Desde luego, yo me comprometo a dedicar más tiempo a mi familia y amigos, a volver a disfrutar del cafecito de las tardes y de esas agradables tertulias, donde el afecto llena el alma.<

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