Martes 31 Marzo 2015 | ACTUALIZADO HACE: 25 minutos
Tony Touma Álvarez

Los antivalores de la familia

Lunes 04 Diciembre 2006 | 17:46

Casi sin proponérselo, la familia suele ser el resguardo de los fracasados, de los malos estudiantes, de los empleados ineptos, de los maleantes, de los embusteros, de los corruptos... Cuando el grupo familiar tolera estas conductas sin hacer reproches, o con las mínimas críticas, tal situación sirve para razonar sobre el fenómeno de la tolerancia excesiva en el ambiente familiar.

Cuando la familia de un contrabandista progresa alrededor de los miembros que se dedican a este oficio, casi nadie puede recriminarles que no se justifiquen diciendo que “así lo hacen los de arriba”. Del mismo modo, la familia del peculador se siente obligada a respaldar en silencio a uno de sus miembros delincuentes para que se mantenga la ficción de unidad familiar, o para que los “beneficios” del transgresor se viertan en el patrimonio económico de sus parientes. Es dramático saber que ahora nadie recibe, como antes, una censura familiar por la incompetencia laboral, y ésta se acepta de manera silenciosa como si fuese un asunto sin importancia en la vida diaria. Dicha actitud interna se refleja después negativamente en la vida diaria. Es en la familia donde aprendemos el valor del trabajo; como hoy casi todas las parejas trabajan, los hijos escuchan todo el tiempo las quejas, los reclamos, las injusticias que se cometen contra los padres, reciben el ejemplo de que el trabajo es una fuente de problemas, angustias y estrés, casi nunca de agrado o de satisfacción. Esto es lo que le transmiten los padres a los hijos sobre el valor del trabajo. La incoherencia propia conduce entonces a la indiferencia por lo ético en los demás. Vale decir, yo no doy las batallas por herencia personal y por lo tanto no se la pido a nadie. Esto conduce a seguir un clima permisivo frente a las grandes y pequeñas corrupciones; frases como “consiga la planta mijo, consígala honradamente; y si no la puede conseguir honrradamente, consiga la plata mijo” han sido entendidas por el imaginario colectivo como una forma de permisividad. Y, en definitiva, el ambiente familiar es el que más puede lograr la reconstrucción del tejido moral de un país. El ejemplo personal es la “correa de transmisión” de valores positivos pues hace evidente la coherencia. Con el beneficio cómplice de las transgresiones, los antivalores se instauran en la familia y se despliegan de una y otra manera hacia el trabajo, en lo social, económico y de ese árbol social crecen torcidas las ramas del aparato del Estado.

+ NOTICIAS

¡Saludos de don Filemón!

Ricardo de la Fuente | 04:00 Hace unas semanas, me hice un lindo regalo. El auto-obsequio consiste en un mueblecito cuadrado, de madera clara, parecido a un cajón, que simula una radio antigua, de aquellas que sólo tenían tres perillas y un dial luminoso. El aparato no sólo es una radio de muy buen sonido, sino que también acepta discos compactos y, para más modernidad, también tiene un “puerto” donde insertar una memoria electrónica. O sea que de antigua, sólo tiene la pinta.

Crear la necesidad…

Lenin Manuel Moreira M. | 04:00 E s una táctica del capitalismo en una estrategia global e integral a través de los medios masivos de publicidad que cumplen su labor de empresas, lo que significa que a quien le toca interpretar la oferta es al lector o receptor del mensaje de los organismos comerciales.

Lo sustantivo del poder

Mauro Guillem Zambrano | 04:00 Aquello de la economía productiva y solidaria, planteada por PAIS en el 2006, ha quedado sepultada en el archivo de los burócratas mayores.

Hay que repotenciar la vía Colón- Quimís

Editorial El Diario | 04:00 Fue construida por el Consejo Provincial de Manabí durante la administración del prefecto Clemente Vásquez.

Alcalde sin “chip”

Douglas Vaca Vera | 04:00 El burgomaestre de Portoviejo pidió a toda la población que debía cambiar el “chip”, para enfrentar la nueva realidad de progreso y desarrollo que vive la ciudad. Pero al parecer, el único que no ha cambiado su “chip” es precisamente el Alcalde. Así lo demostró en su discurso frente al Presidente, en la sesión solemne el pasado 12 de Marzo. Se esperaba escuchar un Alcalde con su “chip” renovado, hablándole con altivez al mandatario y denunciando los graves problemas de Manabí. Pero el “chip” se convirtió en alfombra. Faltó la testosterona.

Atención a los mercados barriales

Editorial de El Diario | 04:00 Son la fuente de aprovisionamiento de los víveres que a diario la mayoría poblacional adquiere para sus necesidades alimenticias, por lo que la afluencia de personas a los mercados barriales populares siempre es numerosa.

¡El ceibo, esos fantasmas… !

Thalía Cedeño Farfán | 04:00 ¿Que van a declarar al ceibo un ícono de la provincia? ¡magnífico! Merecen un aplauso las instituciones que así lo hagan en Manabí.

Su retorno, buena noticia...

| 04:00 Estoy seguro de coincidir con muchos ecuatorianos y también con “medio Manabí”, que el retorno de la exministra y exembajadora en los USA, la portovejense Nathalie Cely a ocupar el Ministerio Coordinador de la Producción, Empleo y Competitividad, en cuyo desempeño se distinguió en este mismo régimen, es una buena noticia para Ecuador. Y ni qué decir para nuestra provincia, dado que ella con su amplia experiencia como pocas personas conoce tantas particularidades de la patria y de esta “provincia del milenio” como altos ejecutivos del Gobierno califican a Manabí.

Se produjo el “Prodigio”

Juan García | 04:00 El curioso prodigio de la licuefacción de la sangre de San Jenaro, que tiene lugar sólo en tres fechas fijas cada año, se produjo el sábado, día 21, cuando el papa Francisco impartió la bendición con la reliquia del obispo martirizado en el año 305 y venerado por los napolitanos como muy pocos santos en todo el planeta.