Actualizado hace: 2 horas 52 minutos
J. L. Micó Buchón
Un mundo de exclusiones

La Sociedad “Médicos Mundo” está trabajando hace años para que a todos llegue algo de justicia, de paz, de las asistencias básicas que necesita nuestra humanidad. Nuestro mundo de la técnica avanzada y el desarrollo desequilibrado, está olvidando a inmensos sectores, excluidos de la sociedad, sumidos en el desamparo, la segregación, la exclusión de la mayoría de los bienes necesarios para vivir como personas. Algo anda mal, muy mal, cuando tantos sectores del cuerpo social están condenados a la exclusión.

Domingo 03 Diciembre 2006 | 20:36

San Pablo, recordaba que cuando una parte del cuerpo sufre algún mal, aunque sea una parte ínfima, el dedo pequeño del pie, todo el cuerpo sufre, está mal; todo el cuerpo ha de acudir en ayuda de ese dedo herido… Eso no se cumple en el cuerpo social. Malo! El informe X de los “Médicos Mundo” se ha fijado en la exclusión social, con datos que todos pueden ver, pero parece no afectan a las minorías que disfrutan de plena inclusión y de todos los bienes. Es abrumadora, por el número inmenso, la situación de exclusión para los millones de emigrantes, que peregrinan por la tierra en busca de un sitio para vivir y trabajar. Problema lacerante, desde la patria original, donde no hay porvenir para ellos. Había que comenzar por apoyar a esas patrias, con medios y herramientas capaces de poner en marcha la producción y el empleo; pero eso requiere gobiernos responsables y morales, de que carecen. Los éxodos hacia otros países son una dolorosa experiencia, que llega muchas veces, no a un país sino a la muerte; muerte en el mar donde perecen barcos o pateras: un mundo que huye de otro mundo; muerte por los desiertos de las fronteras cerradas y vigiladas; y la otra muerte civil, si logran con todo penetrar en la patria prohibida, donde son recibidos con sospecha, tratados como delincuentes, y tantas veces devueltos a su origen, luego del mortal sacrificio realizado. Es la total exclusión. ¿Cómo se puede vivir así? Todos vemos que es preciso abrir el mundo a los emigrantes. Es preciso un estudio humano, no solamente económico, y un cambio de actitudes internacionales para vencer esa horrible exclusión. No es justo que el mundo de todos y para todos, esté dividido en mundo incluyente y mundo excluyente. Además de los emigrantes, la exclusión afecta a otros varios sectores de la sociedad: la brutal exclusión de las mujeres prostituidas a la fuerza, negocio que aumenta en muchos países, esclaviza a las mujeres cogidas en la red, les priva de sus pasaportes, de su identidad, de su nación y familiares, y hasta de su dinero, correspondiente a su “servicio”, que en su mayor porción, enriquece a los círculos y traficantes del negocio. ¿Cómo reincluir en el mundo, la familia, la patria, el honesto y libre y trabajo… a esas mujeres excluidas de todo…? Otros mundos excluidos: los drogadictos, las víctimas del sida, los presos y detenidos, no sólo en Guantánamo sino en tantas cárceles, campos de concentración, prisiones desconocidas… Toda persona privada de sus derechos fundamentales se convierte en un ser excluido de la humanidad, un ser sin esperanza. Y es una acusación contra la sociedad de los incluidos en todo. Es preciso un rápido remedio.
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