Actualizado hace: 15 minutos
Uruguay
Hacen milagros

La vida de Uruguay giró en torno a lo que hicieron Luis Suárez, Fernando Muslera y Sebastián Abreu.

Domingo 04 Julio 2010 | 00:00



Suárez está acostumbrado a definir partidos anotando goles, pero el viernes fue decisivo evitando uno.
"La mano de Suárez", respondió el delantero del Ajax holandés cuando un periodista le preguntó si se trataba de una nueva "Mano de Dios", el famoso gol de Diego Maradona en el Mundial de México 1986.
Sabía que ello conllevaba una expulsión y suspensión, suponiendo que Uruguay siguiese con vida. Pero sabía también que era la única forma de evitar una segura eliminación, apostando a que Ghana fallase su penal. La ley de las probabilidades estaba en su contra, pero no había otra.
Suárez, quien lleva anotados tres goles y era uno de los delanteros más peligrosos del Mundial, salió del terreno llorando. Las lágrimas, sin embargo, dieron paso a una explosión de júbilo cuando Asamoah Gyan estrelló su remate en el travesaño.
El sacrificio había valido la pena. Uruguay seguía con vida y se jugaría su suerte en la definición desde los 12 pasos.
Los uruguayos ganaron esa batalla 4-2, en la que Muslera contuvo dos penales, y avanzaron a las semifinales por primera vez en 40 años.
Por algo le dicen "Loco". Abreu tenía sobre sus hombros las esperanzas de todo Uruguay cuando fue a ejecutar el último penal. Y el gran interrogante era si apelaría al tiro picado que hace a menudo, pegándole suavemente al balón para que salga bombeado al medio, apostando a que el arquero se tirará hacia algún costado.
Si el portero no se tira, es pelota fácil para atajar. "No es fácil (lanzar el último penal), pero es lindo vivir ese tipo de situaciones", dijo Abreu, a quien la presión parece hacerle más fuerte.
Abreu —con una sangre no fría, sino helada— ensayó ese remate. El portero se tiró y el balón terminó adentro, desatando el apoteósis en el banco uruguayo.

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