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SALUD
Un puntapié a las varices

Lucir una falda corta es normal para otras mujeres, pero para Jaqueline (nombre protegido) no es así. Ella oculta sus piernas, ya que desde hace tres años le aparecieron várices.

Lunes 21 Junio 2010 | 00:00



Atribuye la aparición de las "arañitas", como ella le dice, a que debido a su tarea como ama de casa debe estar mucho tiempo de pie.  "Es un problema, porque si quiero ir a un evento con un vestido más o menos corto, no lo puedo hacer. Me siento limitada", refiere.

El origen
La aparición de las várices  se da mayoritariamente en las mujeres. Entre los factores que contribuyen a su aparición figura un trastorno de la circulación sanguínea.
También influyen en la aparición de las várices otros factores como la obesidad, el estar de pie mucho tiempo, vestir ropa o calzado ajustados.

Los síntomas
El principal signo de este mal es la aparición de las venas agrandadas visibles bajo la piel de las piernas. Además se presenta una coloración pardo-grisácea de los tobillos o pantorrillas, se siente pesadez en las piernas, tensión, calambres nocturnos.
Es importante tener en cuenta que ante la aparición de estos síntomas se debe acudir a la consulta con un especialista.

¿Cómo se lidia
con las várices?
Una de las primeras recomendaciones para evitar la aparición de las molestas várices es no usar medias apretadas. Tampoco se debe calzar zapatos de tacón alto.
Una buena opción para mantener las piernas en buen estado es elevándolas por encima del nivel de las caderas y apoyándolas sobre un sillón o unos cojines.
También es recomendable cambiar de posición cada cierto tiempo. Se puede hacer este ejercicio a lo largo del día tantas veces como te sea posible: acostándose boca arriba, elevando las piernas y haciéndolas descansar sobre la pared. Se debe mantener esta posición durante dos minutos para que la sangre fluya de las piernas hacia el corazón.
Uno de los secretos que se usan tradicionalmente es aplicar una compresa de agua caliente sobre la zona afectada y sin presionar, a la máxima temperatura que se pueda soportar, durante dos minutos.  Después se debe aplicar otra de agua fría durante medio minuto. Se debe alternar durante diez minutos, terminando con la compresa fría.
También ayudan los masajes que se pueda dar la persona en la zona afectada.

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