Actualizado hace: 45 minutos
sociedad
Historias para recordar en navidad

En Navidad, es bueno recordar el gran valor de la bondad. Y otro que se deriva de él: la amistad.

Jueves 24 Diciembre 2009 | 15:28

 Un famoso productor de películas de Hollywood estaba ocupado en la selección del protagonista de su próximo film. De repente entró al foro un joven mensajero, entregó su mensaje y se despidió con una sonrisa. El productor registró toda la escena desde la distancia. Llamó a su asistente y le ordenó que hiciera regresar al mensajero. "Ya tengo al próximo protagonista", aseguró. ¿"Estás seguro?", le preguntaron, incrédulos. "¡Señores, esa sonrisa que acabo de ver vale un millón de dólares!", les contestó.

Desde el corazónTambién en nuestro medio encontramos pequeñas grandes historias. Néstor Cedeño, de 35 años, tiene vivo el recuerdo de su madre. "Recordarla es hacer lo que ella hacía, espero este 25 de diciembre poder regalar una sonrisa a un niño", dice.

 

 

El pastor Eduardo Arteaga afirma que "la Navidad se ha hecho comercial, pero no es un regalo, es algo espiritual".

El párroco de la Merced, Vicente Saltos, dice que hay que dejar que Jesús nazca en cada uno. Y Olivia Ruiz recuerda que cuando era niña no le gustaba que llegara la Navidad, porque había niños que no recibían ningún regalo. Navidad es tiempo de compartir. La bondad no pasa de moda. Y la amistad vale por siempre.

Cuando el joven estuvo frente al productor, éste le dijo: "Te voy a contratar para el filme, te pagaremos 11.000 dólares". Y el joven, entusiasmado, le preguntó: "¿Podrían ser 11.500? Tengo una hija pequeña". El productor afirmó: "Hijo, ¡serán 12.500 entonces!". El próximo actor dijo: "¡Gracias, jamás olvidaré esto!". Así cerraron el trato.

Con las vueltas de la vida, el productor tuvo contratiempos y el actor muchos éxitos. Un día, el cineasta recibió el llamado del otrora joven mensajero, invitándolo a la entrega de los Oscar, a los que había sido nominado. Allí, a quien quisiera escuchar, decía a todos: "Este es el mejor productor de cine, pero además es mi amigo". En muchas ocasiones el actor ayudó al productor, hasta que la rueda de la fortuna nuevamente volvió a girar y lo señaló. El productor se llama Robert Evans. ¿Y el actor? Uno de los más famosos de todos los tiempos: el inefable Jack Nicholson, dueño de una inmensa fortuna. Quienes lo conocen, dicen que su posesión más valiosa, es su palabra. Y lo mejor, es tenerlo por amigo.

 

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala