Actualizado hace: 36 minutos
Montecristi
Fe a la Virgen intensifica actividades en Montecristi

De rodillas y sin zapatos. Así ingresó, el viernes por la tarde a la Basílica Menor, Sonia Bailón, moradora del barrio María Auxiliadora de Manta, y cumplió con la manda ofrecida a la Virgen de Monserrate.

Sábado 14 Noviembre 2009 | 19:05

Frente al santuario de la Virgen, que fue donado por el Rey de España Carlos V, Bailón rezó y lloró por el milagro concedido. Durante cinco minutos empuñó las manos y en ocasiones las soltaba para persignarse y limpiarse las lágrimas que le rodaron en la cara.
A pocos metros estaba Manuela Champán, de Chone. Ella, acompañada por varios familiares, llega a Montecristi todos los años para rezarle y dejarle la limosna a la Virgen.
“Desde que tengo uso de razón soy devota de nuestra Madre de Monserrate”, dijo Champán, mientras sostenía en sus manos un rosario.
La mujer que se dedica a los oficios del hogar también participó de la romería a la Virgen de Monserrate que le ofrecieron, ayer por la madrugada, los feligreses de Chone. Es que a cada momento llegan hasta el Santuario de la Virgen de Monserrate muchos devotos con variados ejemplos de fe hacia “la patronita”, como dijo Juan Anchundia, habitante del sitio Los Bajos del Pechiche de Montecristi.
Anchundia llegó a la Basílica para librarse del pecado. Él fue confesado por el sacerdote Vicente Saeteros.
Mientras dentro de la Basílica Menor hay demostración de fe, en los alrededores de la iglesia hay el movimiento comercial y económico por las festividades religiosas.
Desde el jueves por la tarde, Modesto Campo, de 35 años y residente de Portoviejo, se ubica cerca de las escaleras de la Basílica Menor para ofrecer velas e imágenes de la Virgen de Monserrate.
Esta actividad la realiza desde hace más de 10 años. No reveló la cantidad de dinero que gana y sólo se limitó a decir que son las fiestas en las que tiene más ganancias.
 

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