Actualizado hace: 1 hora 38 minutos
J. Maldonado F.
Nunca más

Hay inconformidad en todo el país, por la demora en la oficialización de los resultados electorales; más aún: hay quienes piensan que las demoras son proclives a alteración de los resultados, sobre todo, cuando los totales de los adversarios están muy próximos.

Miércoles 13 Mayo 2009 | 21:57

Sin pensar mal, es cierto que en el nivel tecnológico en que se encuentra el mundo, tres semanas es más de lo necesario para obtener los cómputos de los sufragios de 9 millones de votantes. El problema comienza cuando se agrupan elecciones, se incrementa el universo electoral y se crean funciones nuevas. El organismo renovado debió saber limitar las dificultades, aunque el hacerlo supusiera varias etapas de elecciones. Posiblemente habría sido más fácil elegir primero Presidente y Vicepresidente, y Congreso, en un solo acto bajo control del Consejo Nacional Electoral. Y una segunda etapa, para elegir (en otro día) Prefectos, Alcaldes, Concejales y Juntas Parroquiales. Es quelas seis papeletas reducen el contenido democrático de la elección; parecería que lo que se busca es que el sufragante lo haga a la adivinanza, con un voto ciego en plancha, que no vote por las personas sino por los números que identifican a sus candidatos elegidos previamente. Y, después de la elección, en la junta receptora del voto tienen que identificar y separar las papeletas homogéneas, dentro de cada grupo, calificarlas, y finalmente clasificar un contar los votos asignados a los candidatos; esa operación se repite por el número de funciones a proveer (seis para el último caso). Y se debe elaborar un acta de instalación, otra de cierre de la elección y apertura del escrutinio y una tercera con los resultados computados en la Junta. De esa última acta se deben elaborar ocho ejemplares iguales. Y la Junta actúa bajo presión por la hora. Aunque no se lo diga, el compromiso adquirido de entregar resultados oficiales unas horas después de la elección, constituye elemento de presión que es el que produce los errores infantiles que han aparecido en las actas y que les llaman inconsistencias, además de los errores admisibles en las operaciones de suma originales. Y son precisamente las actas con resultados inconsistentes las que causan la demora, porque la resolución apunta a la revisión voto por voto en las Juntas Provinciales y en el Consejo Nacional, según el caso, lo que causa demoras que no esperábamos. Y en cuanto a la tecnología, hay mucho que explicar, porque el flujo de datos (no de imágenes) puede ser muy rápido; los usuarios de correo electrónico saben la diferencia en tiempo real entre la transmisión de datos y la de imágenes. Entonces, el soffware no es complicado de programar, aún con todas las seguridades que más que informáticas deben ser de procedimiento. La complicación procede de la cantidad de papeletas que se concentraron como para que los electores no pudiera mismo realizar una elección inteligente. Entonces, los resultados no son precisamente los que quería el pueblo.
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