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Portoviejo

Chuchin el alma del circo

Viernes 29 Septiembre 2006 | 19:13

Hacer reír a los demás es el objetivo por el que trabaja un payaso. En cada viaje sin rumbo fijo que realizan los integrantes de los circos, llevan consigo una ilusión, ser recibidos con aceptación y sobretodo que guste al público lo que saben hacer.

Este es el caso del circo Star Bross, dirigido por Juan Carlos Demera Bermúdez, conocido en el mundo artístico como el payaso “Chuchín”, él reconoce que un payaso nunca sabe dónde será su próxima parada. Lo cierto es que el circo es su casa, dentro de él está su familia y amigos que comparte la difícil labor de llevar humor al público. La vida de un payaso no es fácil, detrás de esa cara pintada, hay problemas como los tiene cualquier ser humano, con la gran diferencia, de que ellos tienen la facilidad de olvidarlos al momento de presentar las funciones “el público no tiene la culpa de lo que nos pase, ellos no tienen porqué saber nuestros problemas, viene a divertirse”, señala chuchín. El payaso nace y no se hace, es el criterio de quienes se dedican a este trabajo y es que es importante mantener siempre el buen humor para contar historias, unas más picantes que otras, pero todas con algo en común, una pizca de alegría. El circo Llegar a un circo es pasar a otra dimensión, es un lugar donde se va a reír. Los más pequeños tienen algo especial, todo lo han logrado con sacrificio y a diario tratan de dar lo mejor con el afán de gustar al público, por lo general los fines de semana son los de mayor concurrencia, pero siempre están ahí preparados para la diversión. Son diferentes números los que se presentan, están malabaristas, contorsionistas, domadores de canes y los infaltables payasos que son los que ponen el toque de sabor a las funciones. El payaso Chuchín, recuerda estar en la pista de los circos desde muy pequeño, dice que desde que nació empezó a ser payaso, y que el éxito de contar con una buena acogida está en modernizar los chistes e improvisar con el público. “El público portovejense es el mejor que he tenido, aquí la gente es alegre y risueña, ya son más de dos meses los que tenemos en Portoviejo y no sabemos cuándo nos vamos” comenta con una sonrisa, y es que los payasos no se complican. Familia Su familia lo acompaña a cualquier lugar, está casado con Greigelle, quien es trapecista, con quien tiene tres hijos Jorman Ricardo de 14 años, Johan Sebastian de siete y Jubiri de un año. Es oriundo de Babahoyo y ser payaso es su mayor herencia porque le gusta lo que hace. El único inconveniente se da cuando se dañan los carros en el viaje. El circo actualmente está ubicado en la Av. 15 de Abril y calle Uruguay, diagonal a la clínica Mamá Ángela.