Un grupo de militares de la Fuerza de Tarea Conjunta rescató a un hombre que estaba a punto de ser descuartizado en el sector de Socio Vivienda 2, en el noroeste de Guayaquil.

Los uniformados se alertaron tras escuchar sus gritos de auxilio provenientes de una vivienda abandonada durante un patrullaje de rutina.

Los captores, pertenecientes a grupos de delincuencia organizada, pretendían acabar con su vida tras constatar que la víctima, aparentemente secuestrada por equivocación, no poseía el dinero ni las armas que le exigían.

Tortura y rescate en Guayaquil

Al ingresar al inmueble abandonado, los militares constataron que varios hombres torturaban a la víctima. "Los grupos de delincuencia organizada pretendían obtener de él dinero y armas. Al parecer, esta persona no tenía ninguna de las dos situaciones, y se encontraba ya listo para tener un desenlace fatal", detalló el jefe del Grupo Delta de la Fuerza de Tarea Conjunta.

Según informó, al momento de la incursión, los captores ya le habían propinado dos cortes en un pie al sujeto.

"La intencionalidad está muy clara: pretendían acabar con la vida de la persona y lógicamente luego descuartizarle. Ese es un punto en el que las organizaciones criminales llegan cuando no obtienen lo que buscan", añadió el oficial al mando.

Militares capturan a cabecillas criminales

La intervención en el distrito Nueva Prosperina se extendió a otras zonas críticas.

En la misma área, las Fuerzas Armadas localizaron y detuvieron a alias 'La China', identificada como la encargada financiera de la estructura criminal 'Los Fatales' y catalogada como objetivo priorizado.

Paralelamente, en el sector de Monte Sinaí, el personal militar capturó a alias 'Motor', señalado como el jefe de extorsionadores de la banda 'Los Lagartos'.

Las operaciones se trasladaron hacia el sur de la urbe, específicamente a la Isla Trinitaria, territorio controlado por la organización delictiva 'Los Carniceros'. Allí las autoridades arrestaron a alias 'Gabo', segundo al mando de dicha estructura, quien planificaba las extorsiones en el sector y poseía una boleta de captura vigente junto a antecedentes por delincuencia organizada y porte ilegal de armas.

Desmantelamiento de sistemas de vigilancia

En el mismo procedimiento efectuado en la Isla Trinitaria, los militares decomisaron 56 cámaras de vigilancia.

Reportes de inteligencia militar determinaron que estos dispositivos tecnológicos iban a ser instalados por las redes delictivas en puntos estratégicos del barrio para monitorear en tiempo real los movimientos, patrullajes y operativos de las fuerzas del orden.