El Metro de Quito aseguró que las ruedas de sus trenes no requieren un reemplazo inmediato y que su cambio está proyectado para 2030, según un informe técnico. La posición fue expuesta por el gerente de la empresa, Juan Carlos Parra, mientras varios concejales mantienen observaciones sobre la gestión del sistema, los procesos de mantenimiento y los mecanismos de fiscalización.
El debate se desarrolla en Quito, en medio de la ejecución de un nuevo contrato destinado al mantenimiento de la red de transporte. El tema volvió al centro de la discusión luego de que concejales expresaran inquietudes por el tiempo que el sistema operó sin un contrato integral de mantenimiento preventivo y correctivo. Los ediles señalaron que eventuales efectos podrían reflejarse en los próximos años.
Según los concejales, resulta necesario determinar responsabilidades relacionadas con las decisiones adoptadas durante la puesta en marcha del sistema. También pidieron mayor acceso a información técnica y administrativa.
Cuestionamientos sobre el mantenimiento
El concejal Andrés Campaña sostuvo que existen responsables por el período en el que el Metro operó sin un contrato especializado de mantenimiento. "Los principales responsables son el alcalde Pabel Muñoz y los distintos gerentes que pusieron en funcionamiento el Metro de Quito, sin contar con un contrato de mantenimiento preventivo y correctivo", afirmó Campaña durante sus declaraciones.
Las observaciones se producen pese a que el sistema ya cuenta con un contrato de mantenimiento adjudicado. Sin embargo, los cuestionamientos continúan debido al tiempo transcurrido entre la entrada en operación del Metro y la contratación del servicio especializado.
Mientras tanto, la Empresa Metro de Quito rechazó versiones sobre un supuesto deterioro crítico de las ruedas de los trenes. La entidad indicó que los análisis técnicos no muestran la necesidad de un reemplazo inmediato.
Metro de Quito defiende el estado de las ruedas
El gerente Juan Carlos Parra explicó que la proyección actual se basa en estudios realizados luego de trabajos de ajuste en la infraestructura y en los propios trenes.
"Una vez que realizamos el reperfilado de la vía, también iniciamos con el perfilado de ruedas. Ustedes comprenderán, esto fue por el mes de marzo, y pedimos un informe a la empresa que hace el mantenimiento de las ruedas, y la proyección que se saca de este informe es que, con las condiciones actuales, estas se mantienen hasta el 2030", señaló Parra.
De acuerdo con la Empresa Metro de Quito, el informe fue elaborado por el consorcio Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), responsable de la fabricación de los trenes.
No obstante, las autoridades reconocieron que la compra de las más de 800 ruedas necesarias para los 18 trenes deberá iniciarse con suficiente anticipación. El proceso requiere alrededor de dos años debido a los tiempos de fabricación y entrega de los componentes.
Reclamos por transparencia y fiscalización
Las explicaciones técnicas no convencieron a todos los integrantes del Concejo Metropolitano. Algunos ediles insistieron en que aún existen dudas sobre los mecanismos de control y supervisión. El concejal Wilson Merino cuestionó la entrega de información a los organismos de fiscalización.
"Vienen al Concejo Metropolitano a cuestionar que haya otras instituciones que no sean el Concejo que realicen fiscalización y, cuando los concejales que tenemos un mandato legal y constitucional para fiscalizar requerimos información, nos la niegan. Me parece que hoy no necesitamos una transparencia parcial", manifestó.
Por su parte, las autoridades metropolitanas informaron que las labores contempladas en el nuevo contrato de mantenimiento comenzarán el próximo mes. Con ello buscan fortalecer el seguimiento técnico, asegurar la operación del sistema y mantener las condiciones de seguridad del Metro de Quito, uno de los proyectos de movilidad más importantes de la capital.
