Actualizado hace: 8 horas 50 minutos
Tradición
Conservan sus trajes

La vestimenta que utilizan los novios kichwas otavaleños no ha cambiado. Hasta la actualidad se mantiene esta tradición.

Miércoles 10 Abril 2019 | 04:00

 Para celebrar un matrimonio indígena se debe hacer tres cosas: primero el novio pide la mano (‘maki mañay’); luego viene la celebración en la iglesia con su vestimenta (‘sawary raymi’), y finalmente el lavado de cara, manos y pies entre padrinos, padres de los novios y demás familiares. 

 
Los atuendos nupciales. Antes de la boda, los novios se reúnen con sus familiares en sus propias casas, donde se verifica que la vestimenta se encuentre completa. 
El novio debe utilizar su sombrero de color blanco, una camisa, un pantalón y alpargatas de ese mismo tono, y por último un poncho negro o azul marino. 
Mientras que la novia usa un rebozo (‘umawatarina’), una camisa blanca con diferentes bordados, anaco y alpargatas negras, fachalina, manillas y los collares (gualca) en la parte del cuello.
 
Legado. Darwin Cabascango, un pequeño empresario kichwa dedicado a la confección de este tipo de atuendo, mencionó a diario La Hora que este arte lo aprendió de sus padres, quienes elaboraban ropa tradicional para vestir a los novios. 
“Lo único que ha cambiado son las herramientas para hacer los bordados en las camisas. Antes se lo hacía a mano, utilizando agujetas. Hoy, por medio de la tecnología, se usan maquinarias que nos permiten ahorrar tiempo”, comentó. 
Agregó que los cambios se han ido dando en los diseños de la vestimenta, mas no en la indumentaria que se usa para estas ceremonias matrimoniales. “Por ejemplo, en el anaco los filos se los hacía a mano con las máquinas de coser zigzag, pero ahora con lo que se puede bordar se ha ido modificando el diseño de los quingos, en este caso se realizan bordados como mariposas, flores, entre otros temas”, dijo Cabascango.
La tela para la fabricación de los anacos y la camisa es importada de otros países como España y México, que es aprovechada por los propios indígenas viajeros considerados mindalaes, quienes traen la materia prima para elaborar estas prendas de vestir. 
“En el caso del traje de novios, se ha mantenido la identidad del indígena como tal. Hemos conservado los rasgos de nuestra cultura utilizando la faja y los encajes, que caracterizan al mismo modelo de nuestros antepasados”, acotó el empresario.  
En cuanto al costo de la vestimenta de la mujer otavaleña, se menciona que tiene un valor de 500 dólares, y la de los hombres cuesta 400 dólares. 
Lo más importante es que todos los indígenas otavaleños han utilizado siempre el traje típico, de esa manera se mantiene su cultura.
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