Actualizado hace: 6 horas 55 minutos
TEMA
El Aromo, con miedo

El robo de caballos, vacas y mulas ha hecho que los pobladores no dejen solas sus reses.

Jueves 28 Marzo 2019 | 11:00

El Aromo, una de las comunidades más tranquilas de Manta, está perturbada. 
El robo de ganado y faenamiento de mulas ha golpeado a sus habitantes. Los agricultores han decidido encerrar sus yeguas en los corrales y cuidar sus vacas en los potreros. 
Aquellas medidas fueron tomadas después de que los delincuentes se robaron dos mulas y una yegua  para faenarlas en la vía a la Refinería del Pacífico. Este hecho preocupó mucho a la comunidad; la yegua estaba preñada y le faltaban 30 días para parir, contó Pablo Pico. 
Él sale todos los días desde El Aromo a su finca a cuidar once cabezas de ganado. “Cuido las vacas desde que amanece hasta que anochece, porque los robos no han parado”, dijo. En los últimos 30 días se han robado más de 25 animales, entre chivos, vacas, terneros, chivatos, mulas y hasta burros para ser faenados, expresó Pico. Él dijo que a las 6h00 saca su ganado del corral para llevarlo a comer pasto a lo largo de la vía El Aromo-San Mateo. Y al mediodía las lleva a la chacra; en la tarde las arrea hasta la montaña y a las 18h00 regresa a encerrarlas en El Aromo.
Tranquilidad. Alberto Anchundia vive en el barrio Jocay, pero dos veces a la semana recorre las calles  El Aromo vendiendo ropa a crédito. 
Lleva tres años conociendo los habitantes de la comunidad, y cuenta que es la primera vez que se registran robos de ganado. “Este pueblo es tranquilo y todos los moradores se conocen. Yo creo que los ladrones llegan de otro lugar a robarse los animales”, expresó.  
Teresa Roca presume que detrás de los robos existe  una banda que opera en todo Manabí, porque ya han registrado otros robos y faenamiento de siete caballos en distintas comunidades de Manta, Montecristi y Portoviejo. 
El primer hecho ocurrió en Las Lagunas de la parroquia La Pila, donde cuatro caballos fueron faenados presuntamente para comercializar su carne. Mientras que en el sitio El Cady, de la parroquia Colón de Portoviejo, robaron dos caballos para extraerles su carne en una guardarraya. Los animales fueron hallados descuartizados.
Más casos. María Pico contó que El Aromo está conformado por 600 habitantes, y pide a la Policía de la parroquia San Lorenzo fortalecer los operativos para evitar más robos. Rosa Pico manifestó que su familia perdió 800 dólares por el robo de dos chivos y una vacona. Los animales fueron robados cuando estaban en el potrero de su padre, Jorge Pico. 
Digna Alonso manifestó que a su padre le robaron una vaca, cuyos restos fueron hallados en una carretera junto a una funda plástica negra. “Se llevaron la carne y dejaron los huesos junto a la cabeza entre los matorrales”, expresó.
Mientras que a Alejandro Alonso le robaron dos mulas, y cuando empezó a buscarlas las encontró descuartizadas en una guardarraya.  Juana Pico tiene 88 años, y mientras teje un sombrero en la sala de su hogar cuenta que es la primera vez que recuerda una ola de robos en la comunidad.
A su familia se le llevaron una vaca valorada en 600 dólares, cuando comía pasto en la montaña. Ella exige que los controles se realicen en la noche, porque los robos de ganado ocurren en la madrugada. Ella cree que la carne de los caballos y las mulas es comercializada en tercenas, porque los delincuentes solo dejan las cabezas, patas, huesos y vísceras en los matorrales.
El veterinario Nelson Vera manifestó que la carne de caballo no es apta para el consumo humano. “Además son faenadas en los montes y se contamina fácilmente, porque pierde la cadena de frío. 
Contó que el consumo de carne de burro y mular causa ácido úrico, porque estos animales no reciben tratamiento. Además el músculo de aquella carne se contrae por exceso de ácido y adrenalina. Los altos niveles de ácido úrico pueden causar la muerte celular. 
Kléver Reyes, presidente de la Junta Parroquial de San Lorenzo, informó que los robos han sido reportados a la Policía, y de forma inmediata se activó un plan  para incrementar los controles en El Aromo y sus alrededores.
 “Con la Policía e Intendencia hubo una asamblea donde se implementaron varias estrategias que por seguridad no pueden ser reveladas. Sin embargo, se incrementaron los operativos para dar con los responsables de los robos”, agregó el dirigente.
De acuerdo a las estadísticas de la Policía, en El Aromo como promedio se registran cinco robos al año.
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