Actualizado hace: 8 horas 20 minutos
El paseador de gente, el nuevo oficio que genera 30 dólares de ganancia por hora

Viernes 27 Julio 2018 | 10:46

"Tal vez me convierta en paseador de gente", le dijo en broma a su novia. Al soltar la frase, no sabía que ese se convertiría en su nuevo y exitoso oficio. Aire fresco, ejercicio y alguien con quien hablar es lo ofrece a cambio de 30 dólares la hora Chuck McCarthy. La propuesta se volvió tentadora para muchos que buscan evadirse un rato de la vida ocupada y a veces solitaria de Los Ángeles (Estados Unidos).
McCarthy pensó en primera instancia en hacerse paseador de perros, un trabajo que está muy extendido en las grandes ciudades, en las que la largas jornadas laborales de sus habitantes obligan a los dueños de mascotas a contratar este tipo de servicios.
"También vi muchos anuncios de entrenador personal de gimnasia", comenta durante una caminata por las colinas de Hollywood. En ese momento, bromeó con su novia sobre pasear personas en lugar de perros.
Pero luego lo pensó seriamente y se dio cuenta de que había una necesidad de socialización en la gigantesca metrópoli californiana de diez millones de habitantes.
El hombre con tupida barba comenzó a trabajar como The People Walker (el paseador de gente) hace dos años, pero la demanda fue tal que ahora cuenta con un equipo de 35 paseadores.
"The People Walker es sobre movimiento y conexión. Empezamos con esto porque pensamos que podría haber personas como nosotros, que necesitan motivación para salir de la casa, hacer ejercicio y hablar con otro cara a cara. Gente que a veces solo quiere la seguridad de un compañero, porque no quiere hacerlo sola, pero que no siempre pueden coordinar con amigos o familiares", explica el sitio web en el que los usuarios pueden elegir recorridos y compañeros y hasta regalar un paseo a otra persona.
"Es muy similar a ir a un confesionario, a un bar, a ver a un terapeuta o ir a la peluquería"
El aislamiento social se relaciona con diversas formas de depresión, enfermedades cardíacas, diabetes y cáncer, y puede acortar la vida tanto como el tabaquismo, sugieren diversos estudios.
Eric Klinenberg, profesor de sociología en la Universidad de Nueva York, identificó la principal causa de esta soledad urbana en una reciente columna del New York Times: la creciente cultura global del individualismo en la sociedad contemporánea.
La economía de los empleados independientes (la "economía gig" en inglés) dio a luz a una generación de trabajadores que no tienen rutina, que no van a la oficina.
McCarthy dice que muchos de sus clientes están casados, tienen hijos, amigos, pero sus horarios no coinciden con los de sus seres queridos, por lo que les resulta práctico acudir a The People Walker.
Para otros, las pantallas y las redes sociales ofrecen una especie de copia de peor calidad de las relaciones humanas reales y, en lugar de "gritar en el vacío de Twitter o Facebook", los clientes de McCarthy optan por volver a ese tipo de vínculos cara a cara.
"Es muy similar a ir a un confesionario, a un bar, a ver a un terapeuta o ir a la peluquería", ejemplifica McCarthy. "Es más una conversación que una confesión", sostiene. "No diría que escucho los secretos más oscuros de nadie ni que las personas se ponen a llorar durante nuestras caminatas", bromea.
Aspirante a actor, se niega con cierta coquetería a revelar su edad -"digamos que estoy en mis treintas"-, pero su floreciente negocio lo mantiene alejado de los castings últimamente: está a punto de lanzar una aplicación para teléfonos inteligentes y tiene planes para extender sus servicios a toda California... y el mundo.
Durante los últimos dos años, ha caminado con clientes de diferentes edades, profesiones y condiciones sociales cuatro o cinco veces a la semana, generalmente durante una hora. McCarthy se describe a sí mismo como alguien que sabe escuchar.
Anie Dee, veinteañera y originaria de Wisconsin, en el norte del país, vive en Los Ángeles hace siete años, donde trabaja en la boletería de un teatro y como chofer de un servicio de traslados. Sentada todo el día, decidió el año pasado que quería hacer más ejercicio.
"Tengo problemas de salud por lo que caminar durante mucho tiempo es muy difícil para mí, tener a alguien conmigo me ayuda", cuenta y afirma que los paseos con McCarthy tuvieron un impacto positivo en su estado de ánimo.
"Cuando hacés trabajo de escritorio y lo hacés por tu cuenta, no te beneficiás del aspecto social del trabajo", considera la chica. "Así que, cuando encarás una larga caminata te sentís renovada, es realmente muy bueno", concluyó.
 
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