Actualizado hace: 1 hora 24 minutos
Boris L. Zambrano Cabrera
Estafas por la internet

Jueves 26 Julio 2018 | 07:00

Aprovechando la ingenuidad o la estupidez de la gente, mejor esto, por las redes sociales nos están contactando para ofrecernos créditos muy bajo interés anual, alrededor del 3%. Algunos de estos financistas envían detalles muy finos, como direcciones bancarias en países europeos que usted puede seguir a través de sistemas de localización geográfica. Hay varias estrategias que utilizan, pero antes cabe preguntarse quién les dio nuestro email o número de whatsapp, porque la búsqueda en otras redes suele ser fácil.

Se presentan como financistas, herederos de grandes fortunas o simplemente ricos que no saben qué hacer con tanto dinero que lo quieren prestar a personas desconocidas que somos nosotros y nosotros también desconocemos. 
Primer alerta, para que no caiga en una estafa. ¿Lo entendió? Le explico: ¿Usted le prestaría su dinero a un desconocido que está en otro país? Verdad que no. Pero usted seguirá ingenuamente. Le pedirán alguna información básica, que llene un formulario, un número de cuenta bancaria. Entonces le dirán que los abogados o los notarios están procesando la información. Usted se alegra. Le tienen lista la trampa.
Le piden otros datos adicionales y le indican que su préstamo está casi listo faltando unos pocos detalles.
Usted solicitó, digamos 100.000 dólares que finalmente le han aprobado. 
Usted brinca como canguil en olla sin tapa por el préstamo que va a recibir. 
Listo para morder el anzuelo….le informan que los gastos de los abogados o notarios asciende a la suma de 397 dólares que debe depositar en una cuenta en x país a nombre de x persona, generalmente distinta a la que inició la estafa…y saben qué? ¡Decenas de personas han sido estafadas! 
Algunas de esas personas que yo creía inteligentes sucumbieron ante la avaricia porque en el fondo pensaron no pagar ese préstamo, ya que al fin y al cabo no habría manera de que le reclamen la deuda. Les seguí el juego hace unas semanas. Les pedí que descontaran del préstamo los valores por el costo de abogados o notarios y que me depositaran el resto. Nunca más se contactaron.
Otra estafa son las loterías que usted ha ganado sin que haya comprado un boleto. Usan nombres de instituciones o empresas de prestigio y saben qué: los giles caen. La avaricia. La más sofisticada es aquella en que contactan a un miembro de una comunidad, barrio, caserío. Le hacen un préstamo con la única garantía de varias fotos y coordenadas UTM. 
Regresan después de varios días y le dicen a ese primer beneficiario que reúna un grupo de 10 personas para otorgarles créditos. Solo hay una condición: el crédito es, por ejemplo, 10.000 dólares, por lo que hay que dar un encaje de 1.000 que servirá incluso como pago del supuesto crédito a fin del plazo convenido, y las personas caen en la trampa por su estupidez más que por su ingenuidad. 
Lo mismo ocurre con los juegos de piramidación de capitales en el que los de arriba se aprovechan de la estupidez de los de abajo. Y también están las redes de venta de productos que se presentan como oportunidades de liberación financiera, pero para los primeros creadores de las redes. 
El ser humano no aprende de sus propias experiencias ni de la de otros, por eso somos proclives a ser estafados, por estúpidos, así tengas imperiosa necesidad de dinero, no caigas en la trampa. Comparte. 
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