La modelo ha deslumbrado en las páginas de Playboy y la revista Interviú, sin embargo su vida no siempre fue saludable.
“Llegué al fitness por casualidad, tras una propuesta que me llegó, luego ya fue por un gusto personal para mi cuidado personal y por mi salud”, revela a un medio de su país.
Gabi considera que el deporte y la alimentación van de la mano para llevar una vida llena de salud y buenos ánimos.
“Yo, por ejemplo, gracias al deporte aprendí a cuidar bien mi alimentación y eso se notó bastante en mis embarazos y me ayudó a curarme de un trastorno alimenticio que sufrí de más joven, la bulimia. El fisicoculturismo es un deporte muy lindo y sano que deberían practicar, ya que ayuda en muchos aspectos”, añade.
A pesar de lo que se dice, Gabi está convencida de que hacer fisicoculturismo no está peleado con lo femenino: “Creo que todo se puede dentro de los límites”, menciona.