Actualizado hace: 53 minutos
Quito
Una colección de pesebres de todo el mundo se muestra en una iglesia de Quito

Lunes 25 Diciembre 2017 | 15:28

Una colección de 80 pesebres, algunos de los cuales provienen de otras latitudes del mundo, se presenta en la iglesia de San Francisco, en el casco colonial de Quito, donde la Navidad también florece con material reciclado.

Hay coloridos nacimientos de muchos tamaños, de escala normal y miniaturas, fabricados de materiales nobles o reciclados, sobre lava volcánica del Etna (Italia), de papel de dulces de chocolate y de semillas de aguacate.
Varios de los pesebres pertenecen a colecciones privadas que han sido prestadas, otros han sido confeccionados para la muestra y algunos traídos desde el exterior, según explicó Pablo Rodríguez, director del museo de San Francisco.
Una parte de la muestra se exhibe en un salón donde aparecen los extranjeros, llegados desde Perú, Egipto, España, Colombia, México, Venezuela, África, Austria, Bolivia, Polonia e Italia, mientras que en un área contigua se encuentran los de creación nacional.
Esta es la undécima exhibición de pesebres que se organiza dentro del convento de San Francisco, según comentó Rodríguez recientemente al diario El Universo y recordó que el año pasado visitaron la muestra unas 20.000 personas.
La exhibición de los nacimientos en la iglesia franciscana es natural, pues fue San Francisco de Asís el que inició con esta tradición navideña, allá, por el siglo XIII, según comentó a Efe el arzobispo de Quito y primado de Ecuador, monseñor Fausto Trávez.
Francisco, dijo Trávez, realizó un nacimiento con personajes reales en la región de Asís, lo que se considera como el primer belén elaborado durante la Natividad.
El arzobispo dijo estar orgulloso de pertenecer a la comunidad franciscana, además por el privilegio de que esta congregación ideó la imagen de Jesús como niño, "para que no le tengamos miedo".
Por eso es que en esta época de Navidad y "como franciscano, es tiempo de estar alegres, de estar felices, de estar contentos" por el advenimiento de Jesús, también llamado "el carpintero de Nazaret".
Pero el prelado, aunque dice no estar en contra de la costumbre de entregar obsequios en esta época, prefiere recoger la sabiduría de San Francisco al confeccionar el primer nacimiento de la historia, como símbolo de la natividad.
"Navidad no es solamente hacer compras, yo no me opongo a nada (...) pero vivan la Navidad" y que "Jesús nazca en sus corazones", remarcó Trávez.
Además, corrigió y dijo que no se deberían llamar pesebres a estas representaciones, pues ese sustantivo se relaciona más bien al sitio donde se alimentan a las vacas y bueyes.
Se deberían denominar belenes, por su significado más histórico y geográfico con el nacimiento de Jesús, añadió el arzobispo de Quito.
Además, recordó que la tradición de confección de los belenes es muy extendida en el país y contó que en la localidad de Puéllaro, cerca de Quito, la curia del lugar ha elaborado un "nacimiento gigante".
Según él, en el campo no se ha afincado tanto el consumismo navideño y se vive la época con más espiritualidad y festejo cristiano.
No obstante, dijo que, pese al desenfrenado consumo en las ciudades, es muy común que en los hogares urbanos también se instalen belenes llamativos y novedosos.
"El pueblo es feliz al hacer esta ceremonia", apostilló Trávez al asegurar que las iglesias de todo el país son ahora centros de exhibición de nacimientos.
"Los sacerdotes hacemos lo que nos pide el pueblo" y por eso es que en esta época "las iglesias son muy concurridas" y están siempre "casi llenas" con la visita de los feligreses que recorren los templos para admirar la creatividad de los belenes. EFE
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