Actualizado hace: 11 horas
Los Ríos
Las calles son su refugio

Es difícil salirse de esto”, indica “Manuel” (nombre protegido), quien desde los catorce años de edad no ha dejado de consumir drogas.

Domingo 24 Diciembre 2017 | 11:00

Actualmente vive debajo del malecón de Babahoyo, aunque en varias ocasiones termina pasando la noche en alguna calle de la urbe. 

Confiesa que su aspecto descuidado es el resultado de la poca alimentación y consumo de drogas que, según él, ingiere cada vez menos.
“Antes me ponía como loco cuando no tenía para el polvo, ahora consumo poco para no perder la costumbre”, añade “Manuel”.
Junto a él se reúnen entre diez y doce personas debajo del malecón, quienes en su mayoría no tienen hogar y se refugian en zonas que están junto a las riberas del río.
>INICIOS.   “No recuerdo nada de mi madre”, comenta Manuel,  debido a que perdió a su progenitora cuando tenía seis años de edad. 
Desde entonces, junto a su padre pasó varias necesidades, por lo que siendo adolescente se dedicó a trabajar en albañilería. 
Ahí fue cuando un amigo lo llevó a una zona rural para probar por primera vez  el  “polvo” (cocaína).
“Mi corazón se aceleró, pensaba que iba a morir”, confiesa “Manuel”, quien después de ese mal rato consumió por tres días seguidos. 
Comenta que la marihuana la ha probado muy poco y que le teme a la “H”.
>DECOMISO.  La forma que se consigue la droga para consumidores como “Manuel” es mediante el cruce de manos, asegura Carlos Yange, miembro de la Unidad Antinarcóticos de la Policía Nacional en Los Ríos.
El agente afirma que son muchos los sectores que han identificado como zona de microtráfico.
“Lugares como Cinco Esquinas, El Chorrillo, Malecón y Barrio Tiburón (Baipás y Barreiro) son los sitios donde más se venden estas sustancias”, indica. 
Según datos de esta unidad, hasta el 13 de diciembre se han decomisado en Babahoyo cinco kilos de pasta base de cocaína. 
Mientras que de clorhidrato de cocaína ya van 53 gramos, de marihuana 6,57 kilogramos y de heroína 59 gramos. 
Aunque la última droga mencionada es conseguida en cantones aledaños, puesto que hasta el momento no se ha comprobado que en Babahoyo se venda heroína. 
Según el psicólogo, Jaime León, uno de los muchos factores que conducen a las persona a la drogadicción es la ausencia de comunicación en la familia. 
“Además, la violencia intrafamiliar y la presión grupal son otras de las razones por la que una persona se siente acorralada y se siente casi empujada a probar por primera vez la droga”, aseveró León.
“Manuel” confiesa que está   convencidos de que aunque tiene “controlado” su consumo de drogas, lo más seguro es que muera a causa de este vicio, pues sus días transcurren en las calles de la ciudad, donde el “cruce de manos” es lo habitual y está al alcance.
 
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