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“Liga (P) necesita un proyecto a largo plazo”

Sus goles fueron carta de presentación en la década del 70. El argentino Carlos Infantino se ganó el cariño de la afición de Liga de Portoviejo y este sentimiento lo hace regresar a Manabí.

Miércoles 12 Julio 2017 | 04:00

 Estuvo un mes en Portoviejo disfrutando de las playas de Crucita y a la vez compartió tertulias con excompañeros, entre ellos Byron Zambrano, y varios aficionados que al verlo quisieron acercarse a conversar con esta exgloria del equipo universitario.

Su sentimiento por la ‘U’ está presente y más que todo los tres goles que le marcó a El Nacional en Quito.
 
¿Cómo le ha ido en su regreso a Manabí?
Nos sentimos muy contentos, nuestro compromiso siempre es volver, ya que el cariño que nos dan, también a mi familia, nos obliga a volver.
 
¿Ese amor que sintió por la provincia y Liga de Portoviejo sigue intacto?
Sí, de hecho estoy apenado porque al equipo no le están saliendo las cosas, pero sé que cuando se recupere la afición lo va a apoyar, especialmente la de Portoviejo.
 
¿Por qué cree que la gente se está alejando del estadio y ya no sigue como antes a Liga de Portoviejo?
Creo que hay que buscar buenos resultados, siento que se debe elegir bien a los jugadores, cuerpo técnico, y una vez que se pueda armar un buen equipo no me cabe ninguna duda de que los aficionados van a volver al estadio Reales Tamarindos. Yo me acuerdo de que cuando jugábamos nosotros hasta los entrenamientos estaban llenos de gente, parecía un partido oficial de ahora.
 
¿Qué cree usted que se debería hacer?
Se logra con un buen trabajo, tener un buen proyecto y a futuro siempre va a haber resultado. Pienso que Liga necesita un proyecto a mediano y a largo plazo como lo han hecho otros clubes a los que les ha ido bien. Aunque sé que la afición exige que hay que tener resultados.
 
¿Qué es lo que más recuerda de su época de futbolista?
Recuerdo los amigos y los goles, hice poco más de cien. Entre ellos los tantos que le marqué a El Nacional, porque significó una alegría muy grande para el equipo y que la afición lo celebró como si hubiésemos ganado un título internacional.
 
¿Qué nombres recuerda de los jugadores que los acompañaban?
Uno no es goleador si no tiene buenos compañeros al lado. Son muchos, entre ellos  Félix Laso, Enrique Raimundi, Carlos Maridueña, Byron Zambrano, entre otros, porque son muchos.
 
¿Extraña las canchas, esa adrenalina que ocasiona jugar al fútbol?
Todo jugador cuando deja el fútbol queda un poco traumado e incluso unos han atentado contra su vida. Esa adrenalina yo la siento cuando veo una cancha y me imagino estar ahí adentro jugando, corriendo y haciendo goles.
 
¿Los futbolistas ganan gran cantidad de dinero y pueden asegurar su vida cuando tienen éxito?
El jugador profesional trata de asegurar su futuro. Si algo pude rescatar en cuanto a los años que tuve jugando, a pesar de que fueron otros tiempos y eso ahora se mide a través del éxito que tenga uno, uno de los valores más importantes en lo cual me siento satisfecho es que tengo una familia unida.
 
¿Qué significado tiene para usted haber dejado su huella de goleador en el fútbol ecuatoriano?
Satisfacción. Contento porque veo que coseché muchos amigos y cuando uno ve que le responden a pesar del tiempo quiere decir que no fue en vano, no sólo por los goles, sino por buena persona.
 
¿A qué se dedica actualmente?
Soy fabricante y vendo muebles, junto con mi hijo y mi yerno, así que no me puedo quejar, tenemos lo necesario y a veces más de lo que por ahí debemos merecer.
 
Su apellido es como el del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. ¿Tiene algún parentesco?
Es coincidencia, más quisiera, verdad? (sonríe). Pero no, es coincidencia, no sé si por ahí alguna rama de los Infantino que ha quedado en Italia pueda tener parentesco, pero así directo no tenemos nada.
 
¿Tiene algún pariente futbolista como lo fue usted?
Han jugado, pero no han llegado a ser profesionales.
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