Actualizado hace: 7 horas 37 minutos
Personajes
Vence a la adversidad

Philippe Croizon es el primer piloto sin piernas ni brazos de la prueba más exigente y difícil de los deportes a motor, el Rally Dakar.

Miércoles 04 Enero 2017 | 04:00

Este aventurero francés se propuso demostrar nuevamente que en la vida no hay límites, y tras unir los cinco continentes a nado ahora trata de cruzar uno sobre un vehículo de cuatro ruedas.

No ha sido un reto fácil, por toda la logística que eso implica, más teniendo en cuenta que las dificultades se multiplican al hacerlo compitiendo en las dunas y carreteras del Dakar a través de Paraguay, Bolivia y Argentina.
El aventurero francés se estuvo preparando durante un año para correr en el Dakar.
Llegar a la meta en Buenos Aires es un sueño a futuro, por ahora ya cumplió el primer objetivo: estar en el podio de salida, cuenta el medio  BBC.
 
>ACCIDENTE. Croizon no nació con discapacidad. Su vida dio un giro inesperado cuando sufrió el trágico accidente que le causó heridas tan graves en sus extremidades, que fue necesario que las amputaran.
La fecha no la puede olvidar: 5 de marzo de 1994, día en el que subió al techo de su casa para cambiar la antena de televisión y fue víctima de dos descargas eléctricas. 
“Primero soy Philippe Croizon”, recuerda cuando se presenta ante cualquier persona. “Y solo después soy discapacitado”, agrega.
La transformación de Croizon en un aventurero y ejemplo de superación no ocurrió de la noche a la mañana. Fue un largo proceso que inició cuando estaba tendido en la cama del hospital, solo dos meses después del accidente.
Allí vio por televisión a una francesa que cruzaba el Canal de la Mancha a nado y se preguntó: “¿Por qué no lo hago yo?”. Tuvieron que pasar 14 años antes de que pudiera comenzar los entrenamientos, pero después no ha habido nada capaz de detenerlo.
Tras cruzar el canal se propuso unir los cinco continentes a nado, desafío que completó con éxito en  el 2012.
Amante de las competencias de automovilismo, Croizon se planteó su nuevo reto hace poco más de un año: competir en el rally Dakar.
A sus allegados les pareció una locura que una persona sin brazos ni piernas fuera a poder pilotar un vehículo en una prueba tan exigente como lo es el famoso rally que se corre desde el 2009 en Sudamérica. Pero él, ahora, lo ha hecho realidad.
“Siempre comparo la discapacidad con el deporte de alto nivel”, le dijo en una ocasión a la BBC.
“El discapacitado también lucha por un resultado y por superarse, por ejemplo, cuando logra ponerse las medias solo”, reflexionó.
Croizon correrá junto a su copiloto Cédric Duplé, con un buggy adaptado del equipo del francés Yves Tartarin. “Tengo un joystick que utilizo para acelerar, frenar y girar el volante. Es como jugar a un videojuego en una pantalla gigante”, bromeó.
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