Actualizado hace: 6 minutos
La ayuda escasea en los albergues informales de Manta

Viernes 08 Julio 2016 | 06:00

Si en una semana no le entregan el bono de alquiler que el Gobierno ofreció a los damnificados del terremoto, Sandra López dejará el albergue informal del barrio Cristo Rey para buscar, por cuenta propia, solución a su problema. 
En ocho días se cumplirán tres meses de la tragedia, y para López ha pasado mucho tiempo esperando la ayuda prometida. Ayer realizó el último trámite (foto de la casa que arrendará) solicitado por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) para acceder a los 135 dólares mensuales que el Gobierno entrega para alquilar una casa.
López dijo que ya está cansada de tantos trámites para recibir el bono, y si en una semana no lo obtiene buscará la forma de ponerse un negocio que le permita arrendar una casa y salir “de una vez por todas” del albergue informal. Ella no quiere permanecer más tiempo en el lugar. 
Luis Mero siente el mismo deseo, pero está sin trabajo. Teme marcharse y después no tener el dinero para cancelar el alquiler. Por eso se ha resignado a seguir esperando el bono junto a su esposa, quien tiene cuatro meses de embarazo. 
Este lugar acogió inicialmente a 180 damnificados, pero con el tiempo 30 se marcharon al albergue oficial que hay en Manta. 
Según Vielka León, coordinadora del área, lo hicieron porque la ayuda está llegando tarde en los albergues informales. Incluso, agregó León, hace tres semanas que ya no reciben víveres. 
En el albergue informal del barrio 8 de Enero, Johanna Nazareno, damnificada, también aseguraba ayer que hace tres semanas no obtienen raciones alimenticias, cuando varios militares llegaron en una camioneta para verificar el lugar. Nazareno explicó que debió acudir al Ejército Ecuatoriano para exigir ayuda, y que por eso llegó el apoyo al barrio.  
“Debemos salir a la calle en busca de la ayuda, porque ya nadie nos atiende”, manifestó Nazareno. 
En ese albergue había casi 70 familias, ahora hay un poco más de 30. Las otras se marcharon; algunas ya recibieron el bono de alquiler y otras se cansaron de vivir en un ambiente precario. 
Es que en el lugar se duerme bajo cuatro cañas cubiertas de lona, sin baños, entre el polvo y con mosquitos.
Marilú Mero dijo sentirse abandonada por las autoridades, sin embargo no sale del sitio porque no tiene a dónde ir. 
Todos en el sector aseguran que sus casas resultaron muy afectadas con el terremoto del 16 de abril. 
SE FIRMAN LAS ACTAS. En el albergue informal del barrio Santa Fe 2 nadie se ha marchado. Las 70 familias se mantienen en carpas. Dicen que no saldrán del lugar hasta recibir los bonos ofrecidos por el Gobierno, o por lo menos un terreno por parte del municipio. No declinan su posición, pese a que los víveres tampoco llegan desde hace dos semanas. 
Rosa Lucas contó que apenas están recibiendo agua para cocinar y bañarse, menos para beber. Hay ocasiones en que llegan brigadas médicas, pero sin medicinas. 
“De aquí no salimos hasta que nos entreguen los bonos que nos prometieron para poder alquilar una casita o reconstruir la que se nos dañó”, señaló Jacqueline Alvia. 
El Gobierno ofreció varios tipos de bonos: para cada familia acogiente, 135 dólares, más 15 dólares para servicios básicos, y para la familia acogida, 100 dólares por tres meses para la alimentación; asimismo 135 dólares para arrendamiento; adicional a esto, se promete bonos de 10 mil dólares para la reconstrucción de casas. 
“Pero se habla mucho y se actúa poco. Ya vamos para el tercer mes y la gente sigue durmiendo en la calle por falta de atención”, cuestionó Maricely Delgado, damnificada del barrio Miraflores.      
Según el registro del MIES, hay 12 refugios informales entre Manta, Montecristi y Jaramijó. 
El Departamento de Comunicación de esta entidad pública informó que desde ayer algunas brigadas del MIES visitan los refugios informales para hacer firmar a los damnificados las actas que acreditarán los bonos. 
Explicó que si este proceso no se cumplió antes fue porque el primer paso para entregar los bonos fue inscribir hasta el 30 de junio a todos los afectados en el Registro Único de Damnificados (RDU). 
Como este trámite ya se cumplió, ahora acudirán a todos los albergues informales para proporcionar la ayuda ofrecida por el Gobierno. El objetivo es ayudar a todos para desaparecer los albergues informales, se comunicó.  
El MIES adelantó que los primeros albergues informales visitados fueron de los barrios Santa Fe y Cristo Rey. En los próximos días se continuará visitando al resto de albergues.   
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