Richard Allen, de 52 años, fue sentenciado el 20 de diciembre de 2024 a 130 años de prisión por el asesinato de Abigail "Abby" Williams, de 13 años, y Liberty "Libby" German, de 14 años, ocurrido el 13 de febrero de 2017 en los senderos históricos cercanos al Monon High Bridge. Un jurado lo declaró culpable el 11 de noviembre de 2024 de dos cargos de asesinato y dos de homicidio felónico.
Las adolescentes fueron vistas por última vez alrededor de las 13:30 horas del 13 de febrero de 2017, cuando la hermana mayor de Libby las dejó en County Road 300 North. Libby publicó una fotografía en Snapchat de Abby caminando por el antiguo puente ferroviario a las 14h07. No regresaron al punto de encuentro acordado y fueron reportadas como desaparecidas esa tarde.
Richard Allen era empleado de una farmacia local
Sus cuerpos fueron hallados al día siguiente, 14 de febrero, en la orilla norte de Deer Creek, aproximadamente a dos kilómetros del puente. La investigación permaneció sin resolver durante más de cinco años. En octubre de 2022, Richard Allen, residente de Delphi y empleado de una farmacia local en ese momento, fue arrestado y acusado de los crímenes.
Los fiscales presentaron como evidencia clave un video grabado por el teléfono de Libby que muestra a un hombre, identificado como Allen, siguiendo a las jóvenes y diciéndoles "cuesta abajo". Una bala sin detonar encontrada entre los cuerpos coincidió con un arma de fuego propiedad de Allen, según análisis balísticos.
Durante su estancia en prisión, Allen confesó los asesinatos en múltiples ocasiones a su esposa, su madre, personal correccional y otros reclusos, según registros presentados en el juicio. La defensa argumentó irregularidades procesales y cuestionó la fiabilidad de las confesiones, pero el jurado emitió un veredicto unánime de culpabilidad tras deliberaciones.
Cumple su condena en una instalación en Oklahoma
En la audiencia de sentencia, las familias de las víctimas presentaron declaraciones de impacto. Allen recibió 65 años por cada asesinato, a cumplirse de manera consecutiva. Actualmente cumple su condena en una instalación en Oklahoma bajo un acuerdo interestatal.
El caso captó atención nacional por el uso pionero de evidencia digital, como el video y la fotografía de Snapchat, que ayudaron a mantener el interés público durante años. Tras la condena, la defensa de Allen ha presentado apelaciones, argumentando nuevos elementos relacionados con la investigación inicial, aunque la sentencia se mantiene vigente mientras avanza el proceso apelativo.
Las autoridades destacaron que el caso demuestra la importancia de la perseverancia en investigaciones de homicidios y el valor de la evidencia forense y digital en la resolución de crímenes sin resolver. La comunidad de Delphi ha expresado alivio tras el cierre judicial principal, aunque el dolor por la pérdida de las dos adolescentes permanece.
