Un hombre de 61 años, cuya identidad se mantiene en reserva, fue sentenciado por obligar a prostituirse a su mujer en Suecia. El tribunal concluyó que el acusado administró la mayor parte de la operación. Publicaba anuncios en internet, coordinaba los encuentros con los clientes y vigilaba a la víctima, quien fue forzada a realizar actos sexuales, incluso a través de plataformas en línea.

La Fiscalía identificó a aproximadamente 120 hombres que pagaron por los servicios durante el periodo investigado. Gran parte de las audiencias se realizaron a puerta cerrada por la sensibilidad del caso. La fiscal Ida Annerstedt destacó que la víctima vivía bajo un "miedo profundo" constante, amenazada por su esposo con "liberar al monstruo" si no obedecía.

Aunque enfrentaba ocho cargos de violación, el tribunal los desestimó. En siete casos no se pudo establecer con claridad si la participación fue voluntaria y en el octavo no se determinaron con certeza los actos ocurridos. La Fiscalía había solicitado diez años de prisión.

Comparación del caso

Este caso ha sido comparado en Suecia con el de Gisèle Pelicot en Francia, donde el esposo fue condenado en 2024 por drogarla y permitir que decenas de hombres la violaran mientras permanecía inconsciente. Ambas situaciones han generado debate público sobre violencia sexual en el ámbito doméstico.

En Suecia, la legislación no penaliza a las personas que ofrecen servicios sexuales, pero sí castiga severamente la compra de sexo y cualquier forma de proxenetismo o beneficio económico derivado de la prostitución ajena. 

La sentencia

La sentencia ha generado atención mediática en el país nórdico. Organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres han señalado la importancia de este tipo de condenas para visibilizar la explotación sexual dentro de las relaciones de pareja.

El tribunal valoró las pruebas presentadas, que incluyeron testimonios, registros digitales y evidencia de la organización de los encuentros. La defensa no ha presentado detalles públicos sobre posibles recursos de apelación.