La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, propuso este miércoles una "reconciliación nacional" durante el acto en el que recibió sus credenciales oficiales en Lima, con miras a asumir la Presidencia el próximo 28 de julio. La líder de Fuerza Popular hizo un llamado a la unidad política para enfrentar la inestabilidad que ha marcado al país durante la última década.
Llamado a la unidad política
Durante la ceremonia realizada en el Teatro Nacional de Lima, Fujimori afirmó que las diferencias políticas no deben convertirse en obstáculos para la gobernabilidad.
"Pensar distinto no nos hace enemigos. La reconciliación nacional no significa olvidar nuestras diferencias; significa aprender a construir sobre aquello que nos une", expresó la mandataria electa.
Además, convocó a los partidos políticos, instituciones del Estado, gremios y sectores académicos a trabajar de manera conjunta para fortalecer la gobernabilidad y enfrentar los principales problemas nacionales.
Un país marcado por la inestabilidad
Keiko Fujimori obtuvo la victoria en la segunda vuelta electoral frente al candidato izquierdista Roberto Sánchez por un estrecho margen de votos. Su posesión está prevista para el 28 de julio.
Perú ha tenido ocho presidentes desde 2016, reflejo de una prolongada crisis política caracterizada por destituciones, renuncias y constantes enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Congreso.
El retorno del fujimorismo al poder ocurre 25 años después de la caída del expresidente Alberto Fujimori, cuyo legado continúa generando posiciones divididas en la sociedad peruana.
Seguridad y gobernabilidad entre los principales retos
Uno de los principales desafíos del nuevo Gobierno será garantizar la gobernabilidad, ya que Fuerza Popular no cuenta con mayoría en el Congreso, lo que obligará al Ejecutivo a buscar consensos con otras fuerzas políticas.
La seguridad ciudadana también figura entre las prioridades. Según cifras citadas en el contexto del informe, las denuncias por extorsión pasaron de forma sostenida hasta alcanzar unas 26.500 entre 2018 y 2025, reflejando el deterioro de la situación de seguridad.
Durante la campaña, Fujimori ofreció implementar políticas de mano dura contra la delincuencia, una de las principales preocupaciones de la población. Analistas consideran que la construcción de acuerdos políticos será clave para impulsar su agenda de gobierno y responder a las demandas ciudadanas.
