El Jurado Nacional de Elecciones entregó oficialmente este miércoles las credenciales a Keiko Fujimori que la certifican formalmente como la nueva presidenta electa de la República para el período constitucional de gobierno 2026-2031.
La solemne ceremonia protocolar se desarrolló en las instalaciones del Gran Teatro Nacional, ubicado en el distrito limeño de San Borja, marcando así el inicio formal del proceso de transferencia y la cuenta regresiva para la transmisión de mando, la cual se concretará en exactamente dos semanas.
Durante el evento, el pleno del tribunal electoral también acreditó a Luis Galarreta como el primer vicepresidente de la República, y a Miguel Torres en calidad de segundo vicepresidente. De esta manera y bajo un estricto marco legal se completó la fórmula oficial del Poder Ejecutivo que liderará con determinación los destinos de toda la nación peruana durante el próximo quinquenio.
Fujimori destacó la trascendencia de su nombramiento
El ambiente estuvo marcado por el desbordante entusiasmo de sus simpatizantes, quienes asistieron para manifestar su respaldo político. En diversos momentos de la ceremonia, los seguidores de la lideresa partidaria entonaron fuertes consignas populares que resonaron en el recinto, tales como "¡Sí se pudo!" y "¡En costa, sierra y selva, Keiko presidenta!", consolidando una atmósfera de fiesta y celebración.
En su primer discurso oficial como mandataria constitucional proclamada por el tribunal, Keiko Fujimori destacó la profunda trascendencia histórica de su nombramiento, recordando detalladamente que es la primera mujer elegida de forma directa por el libre voto ciudadano en toda la vida democrática del Perú.
"Asumo este hecho histórico con enorme orgullo, lo entiendo como una responsabilidad inmensa frente a millones de mujeres peruanas", expresó emocionada ante el auditorio repleto de autoridades civiles y militares del país.
Reforma mediante una "nueva forma de gestionar el Estado"
Respecto a su plan de trabajo inmediato, la gobernante electa delineó los pilares de su futura administración, prometiendo "servir al Perú con honestidad, decisión y entrega" para asegurar un país más inclusivo al culminar sus cinco años de gestión.
Para lograr esto, Keiko Fujimori anunció que implementará una reforma profunda mediante una "nueva forma de gestionar el Estado", que fijará metas de rendimiento obligatorias para los funcionarios públicos de los diversos sectores.
"No hemos venido a administrar la inercia, hemos venido a recuperar el sentido de urgencia del Estado", puntualizó de forma tajante en medio de un masivo aplauso que reafirmó el inicio de esta nueva etapa en toda la historia republicana y democrática de nuestro país.
