Un niño de un año, identificado como Wilson Matias Jr., falleció la tarde del pasado lunes tras ser atropellado por su madre afuera de su residencia en West Park, Florida, Estados Unidos.
El incidente ocurrió poco después de las 14h00, cuando la progenitora iniciaba la marcha de su automóvil desde la entrada de la vivienda.
De acuerdo con los detectives de la Oficina del Sheriff de Broward (BSO), el menor salió inesperadamente del inmueble sin que la conductora se percatara de su presencia, lo que desencadenó el fatal desenlace.
El niño falleció en un hospital
Según informó Univisión, la conductora del vehículo, Ericka Cante Hernández de 33 años, se disponía a salir de su vivienda a bordo de una camioneta Chevrolet Suburban modelo 2024, cuando se dio la tragedia.
Los reportes de la investigación técnica señalan que el menor corrió imprevistamente hacia la trayectoria del automotor en movimiento.
Agentes de la Oficina del Sheriff de Broward y rescatistas acudieron de inmediato al sitio de la emergencia. Los paramédicos brindaron los primeros auxilios y trasladaron de urgencia al infante al Memorial Regional Hospital, lugar donde los médicos confirmaron su deceso minutos más tarde.
Las autoridades confirmaron que la madre permaneció en la escena del incidente y ha colaborado con los requerimientos de las fuerzas del orden.
Los investigadores indicaron que el caso se maneja como homicidio vehicular, aunque aclararon que todo apunta a un hecho fortuito y no se sospecha de un acto de naturaleza criminal.
La madre está "devastada"
El entorno cercano de los afectados manifestó su consternación ante la pérdida del infante, de 19 meses de edad.
Sus parientes utilizaron las plataformas virtuales para expresar el dolor generalizado que afronta el núcleo familiar tras el suceso. "Hoy nuestra familia está viviendo una tragedia inimaginable. Perdimos inesperadamente a nuestro querido angelito de tan solo 2 años de edad (iba a cumplir dos años), y nuestros corazones están completamente destrozados", dice la publicación emitida por los familiares.
Asimismo, agregaron en el mensaje público: "Ninguna familia está preparada para enfrentar una pérdida tan grande, y en estos momentos tan difíciles estamos tratando de mantenernos unidos mientras atravesamos un dolor inmenso".
Por su parte, Osman Canté, hermano de Ericka, manifestó ante los medios de comunicación locales el estado emocional de la mujer: "Ella (la madre) está devastada, de verdad que no hay cómo consolarla de verdad".
En sintonía con estas declaraciones, Mary Canté, hermana de la conductora, expresó: "Estamos destrozados como familia, algo muy doloroso, uno no está preparado mentalmente, muy duro, difícil de explicar, la verdad que no tengo palabras".
"Y dice uno, bueno, ¿esto es una pesadilla o es verdad?, y no hay más palabras para este dolor", agregó.
Defienden que fue un accidente
Los allegados al hogar han respaldado la hipótesis de las autoridades policiales, descartando cualquier tipo de negligencia intencionada en el cuidado del menor.
"Simple y sencillamente ella iba saliendo, ella ya había cerrado, pero el niño se le salió y ella no se dio cuenta. Fue un accidente total", declaró Ludin Escobar, amigo cercano de la familia.
Las pericias en la escena continuarán a cargo de los especialistas forenses de la Oficina del Sheriff de Broward para el dictamen definitivo del caso.
