El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este miércoles que concederá a Ucrania el permiso necesario para poder fabricar los misiles Patriot, la principal demanda de Kiev en un momento en el que su falta de suministros coincide con una renovada ola de ataques rusos sobre la capital ucraniana.

"Os vamos a conceder una licencia para fabricar misiles Patriot", le ha dicho Trump a Zelenski durante el encuentro que ambos han mantenido en los márgenes de la cumbre de la OTAN que se está celebrando estos días en Ankara, Turquía.

Trump se reunió con Zelenski en Turquía

Trump ha elogiado las capacidades de las fuerzas ucranianas y confía en que a pesar de la "complejidad" de fabricar este arsenal, sabrán cómo hacerlo. "La mayoría de los países no serían capaces, no cuentan con el talento necesario. Vosotros tenéis gente con mucho talento", ha ensalzado el jefe de la Casa Blanca.

En cuanto a Zelenski, Trump ha elogiado su "impresionante trabajo", pero ha sugerido que ha sido gracias a las capacidades que le ha entregado Estados Unidos. "Ha tenido el mejor equipo, ha tenido nuestro equipo, pero alguien tiene que usar ese equipo, y tienes a muchas personas valientes que lo están usando", ha dicho.

Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha destacado que los ataques ucranianos de larga distancia que han venido sucediéndose en los últimos meses es "una de las dinámicas que han cambiado en esta guerra", en la que los rusos están encontrando más dificultades para defender su propio espacio aéreo".

Dificultades para defender su espacio aéreo

En los últimos tiempos, Zelenski ha venido insistiendo en la necesidad de que Estados Unidos les permita construir sus propios misiles Patriot, en un momento en el que el Ejército ucraniano tiene bastantes dificultades para equipar los sistemas de defensa aérea, ante la incapacidad del resto de socios de cubrir sus demandas.

Los misiles Patriot (cuyo nombre oficial es sistema MIM-104 Patriot) son un avanzado sistema móvil de defensa aérea tierra-aire de fabricación estadounidense, desarrollado por RTX Corporation (anteriormente Raytheon) y Lockheed Martin. Su función principal es proteger zonas estratégicas detectando, rastreando e interceptando aviones, misiles de crucero y misiles balísticos a gran velocidad.