El defensor de la Selección de Ecuador, Piero Hincapié, habló tras la eliminación de la Tri en los 16avos de final del Mundial 2026, asumiendo la total responsabilidad por la tarjeta roja directa que recibió en la derrota 2-0 ante México, luego de infringir una de las nuevas normativas de la FIFA en el tiempo añadido.

Durante un acto publicitario en la capital ecuatoriana y en una posterior entrevista en el segmento Doble 5, el zaguero esmeraldeño de 24 años explicó que la alta intensidad del compromiso frente al combinado azteca le jugó una mala pasada, provocando un descuido reglamentario que terminó por condicionar el cierre del encuentro para el equipo dirigido por el cuerpo técnico nacional.

El incidente se suscitó tras un fuerte cruce verbal con el delantero mexicano Santiago Giménez. En ese instante, Hincapié se dirigió al atacante cubriéndose la boca con la mano, una acción estrictamente prohibida en el nuevo protocolo disciplinario del torneo. La jugada fue revisada de inmediato por el VAR, lo que determinó su expulsión automática por parte del juez central.

La confesión del zaguero y la nueva regla FIFA

"De los errores uno aprende. No quería hablar de esto, pero la expulsión fue un error. Por la calentura del partido me olvidé de que no se podía tapar la boca; me olvidé por completo. De esos errores se aprende", aseguró con notable autocrítica el actual campeón de la Premier League, quien prefirió mantener en reserva las palabras exactas que intercambió con Giménez.

Con esta sanción, el jugador ecuatoriano se convirtió en el segundo futbolista expulsado directamente en este certamen ecuménico bajo dicha regla. El primer antecedente en la competición lo protagonizó el mediocampista paraguayo Miguel Almirón, quien recibió idéntico castigo durante el compromiso de su selección frente a Turquía en la fase previa.

El dictamen arbitral sepultó las aspiraciones de remontada de un combinado tricolor que ya caía por dos goles. De este modo, la participación de Ecuador en el torneo norteamericano concluyó con un balance general que estuvo muy por debajo de las expectativas que se habían generado entre los aficionados y la prensa especializada.

Un balance deportivo discreto y lecciones grupales

El rendimiento del defensor del fútbol europeo estuvo lejos del nivel que acostumbra mostrar en su club. Durante el debut ante Costa de Marfil, Hincapié tuvo una actuación sumamente cautelosa y con pocas intervenciones determinantes, un escenario de imprecisiones que se repitió en los duelos individuales frente a la ofensiva de México antes de abandonar el campo de juego.

A pesar del duro golpe anímico y deportivo, el futbolista reafirmó su compromiso absoluto con el proceso de la Tri de cara al futuro: "Tengo que mejorar muchas cosas. Un ser humano no es perfecto y puede equivocarse. Pero tengan por seguro que siempre voy a dar todo por esta camiseta", enfatizó ante los medios de comunicación locales.

La eliminación prematura ha instalado la necesidad de una profunda autocrítica dentro del plantel ecuatoriano, reconociendo que el máximo torneo de selecciones del planeta exige una concentración táctica y reglamentaria absoluta, puesto que la falta de regularidad futbolística pasó una factura muy alta en las canchas norteamericanas.

La Copa América como el gran objetivo de revancha

Mirando hacia el futuro a corto plazo, el defensor central confía en que esta dura experiencia servirá para consolidar la madurez de una generación joven que tiene como inmediato reto internacional la disputa de la Copa América, torneo donde buscarán cambiar la imagen colectiva dejada en esta cita mundialista.

"Como grupo nos deja una enseñanza grande. En un Mundial las cosas no son fáciles, son muy difíciles. Cada partido es una final. Eso es lo que nos llevamos de cara a lo que viene", concluyó el referente de la zaga tricolor, proyectando una pronta renovación de mentalidad para encarar las eliminatorias sudamericanas.

La Selección de Ecuador cierra de este modo un capítulo complejo en su historial, con la certeza de que piezas clave como Hincapié deberán capitalizar estos fallos para liderar el recambio futbolístico que el país demanda.