Decenas de miles de personas se manifestaron este sábado 23 de mayo de 2026 en el centro de Madrid para exigir la dimisión inmediata del presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, y la convocatoria urgente de elecciones generales anticipadas. La movilización ciudadana estuvo motivada por los recientes escándalos judiciales que salpican al entorno oficialista.
La manifestación se desarrolló entre consignas de rechazo a la gestión gubernamental y concluyó en horas de la tarde con un balance operativo de tres personas detenidas y siete agentes de las fuerzas de seguridad con heridas leves, tras registrarse incidentes aislados en las inmediaciones de los accesos principales a la residencia presidencial.
Miles de personas en contra de Pedro Sánchez
La marcha fue convocada formalmente por la plataforma Sociedad Civil Española —un colectivo civil integrado por más de 150 asociaciones vinculadas a los sectores de la derecha y el centroderecha de la nación— y contó con el respaldo político explícito de los líderes del conservador Partido Popular (PP) y de la formación de centroderecha Vox.
La cabecera de la manifestación estuvo presidida por una pancarta de grandes dimensiones con el lema unificado: "Contra la corrupción y la traición - Sánchez dimisión", la cual guió el recorrido por las principales avenidas madrileñas durante la jornada matutina.
Existe una discrepancia habitual respecto a la cuantificación total de la asistencia. La Delegación del Gobierno en Madrid, basándose en los informes técnicos de la Policía, cifró la concurrencia en aproximadamente 40 mil ciudadanos. Por su parte, los portavoces de las organizaciones convocantes elevaron la participación a 120 mil asistentes, quienes colmaron las calzadas de la capital de España portando banderas nacionales y pancartas alusivas.
Increparon a los medios de comunicación
El descontento social expresado en las calles coincide con el desarrollo de una compleja coyuntura judicial para el oficialismo. La protesta se produjo la misma semana en que se formalizó la imputación legal del expresidente del Gobierno socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, investigado en los tribunales por un presunto delito de tráfico de influencias relacionado con el rescate financiero estatal otorgado a la aerolínea hispano-venezolana Plus Ultra.
Este antecedente judicial intensificó las proclamas de los manifestantes, quienes utilizaron megáfonos para catalogar a la administración actual bajo el calificativo de "mafia". Durante el trayecto urbano, un sector de los participantes increpó de manera directa a los equipos de los medios de comunicación acreditados para la cobertura periodística del evento.
Intervención de las unidades antidisturbios
Las hostilidades afectaron de forma particular a un equipo técnico y humano del ente público Televisión Española (TVE), al cual le impidieron ejercer sus labores informativas en el sitio bajo cánticos de "¡Prensa española, manipuladora!".
Al término de la marcha oficial, un grupo desprendido de la columna principal intentó avanzar de forma no autorizada con dirección al Palacio de la Moncloa, la sede oficial del Poder Ejecutivo español. Dicha acción obligó a la intervención de las unidades antidisturbios para cortar el tráfico vehicular en las calles aledañas e interrumpir temporalmente la circulación en un carril de la autovía próxima.
En este contexto de tensión, varios manifestantes denunciaron a través de plataformas digitales y redes sociales el presunto uso de gases de dispersión por parte de los agentes policiales, extremo operativo enmarcado en el dispositivo de seguridad que derivó en las tres detenciones y las lesiones de los siete policías reportadas por el Ministerio del Interior.
