La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta una creciente emergencia sanitaria tras registrar 2.423 casos confirmados de ébola y 967 fallecidos desde que comenzó el brote a mediados de mayo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), la enfermedad ya afecta cinco provincias del país, mientras las autoridades y organismos internacionales intensifican las medidas para contener su propagación.

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En su más reciente boletín epidemiológico, el INSP informó que durante las últimas 24 horas se confirmaron 79 nuevos contagios, de los cuales 70 corresponden a la provincia de Ituri y nueve a Kivu Norte. En el mismo período también se notificaron 37 fallecimientos, con 35 en Ituri y dos en Kivu Norte.

Las autoridades sanitarias añadieron que se detectaron 252 casos sospechosos durante la jornada. Actualmente, 734 pacientes permanecen en aislamiento, mientras que 469 personas se han recuperado desde el inicio del brote. La tasa de letalidad alcanza el 39,9 %, y el seguimiento de contactos se sitúa en 81,1 %, indicadores que reflejan la magnitud del desafío sanitario.

El virus se expande a nuevas zonas sanitarias

El brote continúa extendiéndose dentro del territorio congoleño. Durante el último reporte, la zona sanitaria de Adja, en la provincia de Ituri, fue incorporada al listado de áreas afectadas.

Con esta actualización, 47 de las 140 zonas sanitarias distribuidas en las provincias de Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Tshopo y Alto Uélé presentan casos de ébola. De ellas, 46 mantienen transmisión activa del virus, según las autoridades de salud.

La expansión de la enfermedad ha incrementado la preocupación de la comunidad internacional debido a la rapidez con la que el virus continúa propagándose en varias regiones del este del país.

La OMS mantiene la alerta internacional

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este brote, causado por la cepa Bundibugyo, como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII). La variante que circula actualmente no cuenta con una vacuna ni con un tratamiento aprobado, lo que dificulta las labores de control y respuesta.

Diversas organizaciones internacionales han advertido que la propagación del virus podría estar superando la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias. No obstante, la RDC es considerada el país con mayor experiencia en el manejo del ébola, tras enfrentar más de una docena de brotes desde 1976, cuando el virus fue identificado por primera vez cerca del río Ébola, del cual tomó su nombre.