El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este domingo que ya trabajan para arrebatar a Irán el control del estrecho de Ormuz, punto clave para la navegación y el comercio de petróleo desde el golfo Pérsico.

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En una entrevista telefónica con el Canal 14 de la televisión israelí, al ser consultado sobre si Estados Unidos tiene la capacidad de tomar dicho control, Trump respondió: "Sí. Ya está pasando. Por supuesto". Sin embargo, destacó la necesidad de que más países se involucren en la ofensiva militar contra Irán. "Los países tienen que participar en la campaña", apuntó.

Presión y relaciones diplomáticas

Trump considera que la presión sobre Irán ya genera resultados. "Creo que quieren llegar a un acuerdo. Están suplicando. Cualquiera que esté siendo destruido querría un acuerdo, ¿verdad?", argumentó el mandatario.

Asimismo, resaltó la estrecha relación que mantiene con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu: "No puede haber una mejor coordinación que esta. Es muy estrecha. Tenemos una buena relación".

Popularidad en Israel

El dirigente estadounidense valoró además su alta aceptación entre la población israelí. "Amo a Israel y a su gente; estoy muy orgulloso y feliz por su apoyo", indicó, mencionando que contaría con un respaldo masivo.

"Una encuesta realizada esta mañana revela que tengo un 99% de apoyo. Nadie jamás ha tenido algo así, así que estoy muy orgulloso", señaló, aunque no citó la fuente de dicho sondeo.

El mandatario estadounidense también aprovechó la entrevista para recalcar que la estrategia de "máxima presión" económica y militar busca reconfigurar el equilibrio de poder en todo el Medio Oriente. Según Trump, el control del flujo petrolero es una pieza fundamental para asfixiar las finanzas del régimen iraní y forzar una negociación definitiva bajo términos favorables para Washington y sus aliados.

"Estamos protegiendo los intereses del mundo libre al asegurar que estas rutas marítimas no sean utilizadas para el chantaje internacional", afirmó el presidente. Estas declaraciones han generado una gran expectativa en los mercados globales de energía ante posibles fluctuaciones del crudo.

Con información de Europa Press