El primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, anunció este sábado un acuerdo con las autoridades de Irán para permitir el paso de petróleo por el estratégico paso de Ormuz, cerrado por Teherán en represalia por los bombardeos de Israel y Estados Unidos iniciados hace un mes.
"Las negociaciones con Irán permitirán mantener seguras y funcionando las rutas de transporte de petróleo a través del estrecho de Ormuz", explicó Anutin en rueda de prensa desde Bangkok recogida por el diario 'The Nation'.
Se disculpa por la crisis petrolera
Anutin pidió disculpas por la gestión de la crisis del petróleo y argumentó que el conflicto "está durando más de lo esperado (...) sin un 'final claro a la vista'", por lo que advirtió que los precios de los combustibles podrían subir de nuevo.
"El mundo entero debe adaptarse para afrontar esta crisis. La gente tiene que ajustar su estilo de vida y el Gobierno debe ajustar su administración", argumentó.
Hace unos días un buque tailandés cruzó el estrecho de Ormuz tras anunciar Bangkok el "éxito" de las negociaciones con Irán y Omán. Tailandia obtiene el 56 por ciento de su petróleo y gas de los países del golfo Pérsico por un valor de 43.000 millones de dólares en 2024.
Indonesia y Malasia anunciaron también en las últimas horas acuerdos con Teherán para facilitar el paso de sus buques a través del estrecho de Ormuz.
La importancia del estrecho de Ormuz
El cierre del estrecho de Ormuz, el punto de control marítimo más importante del mundo, responde a una escalada de tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico.
Este marzo de 2026, la causa principal es la represalia de Irán ante los bombardeos de Israel y Estados Unidos, lo que ha llevado a Irán a utilizar su posición estratégica para bloquear el tránsito como arma de presión política y militar.
Las consecuencias son globales y devastadoras para la economía. Al circular por este paso cerca del 20% del consumo mundial de petróleo, el bloqueo ha disparado los precios de los combustibles y ha generado una crisis de suministro en naciones dependientes, como las del Sudeste Asiático.
Países como Tailandia, que importa más del 50% de su energía de esta región, enfrentan una inflación acelerada y la necesidad de negociar acuerdos bilaterales con Irán para garantizar corredores seguros, alterando el equilibrio diplomático internacional.

