El despliegue de las fuerzas del orden cumple este miércoles 13 de mayo de 2026 diez días de vigencia en sectores priorizados del país. Bajo el actual Decreto Ejecutivo que dispuso toque de queda, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas ejecutan operativos nocturnos entre las 23:00 y las 05:00 en nueve provincias y cuatro cantones específicos. El objetivo principal de esta medida es la contención de grupos de delincuencia organizada y el fortalecimiento del control territorial en zonas con altos índices de conflictividad.
Las provincias bajo toque de queda incluyen Guayas, Manabí, Esmeraldas, Santa Elena, El Oro, Los Ríos, Pichincha, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos. Adicionalmente, el toque de queda rige en los cantones La Troncal, La Maná, Echeandía y Las Naves. Durante esta primera etapa de diez días, las autoridades han priorizado la presencia en carreteras, barrios residenciales y zonas comerciales para mitigar el accionar de estructuras delictivas.
Focalización de controles en Manabí y Esmeraldas
En la provincia de Manabí, los operativos se han concentrado en la revisión minuciosa de motocicletas y la verificación de documentos vehiculares. La estrategia policial en esta zona busca reducir la movilidad de individuos presuntamente relacionados con actividades de extorsión y secuestro. Los controles preventivos se realizan de manera aleatoria en puntos estratégicos, permitiendo una vigilancia dinámica que dificulta el desplazamiento de sospechosos durante las horas de restricción.
Por su parte, en Esmeraldas, se registra una movilización constante de unidades tácticas de la Policía y el Ejército. En esta jurisdicción, se han establecido retenes móviles y patrullajes preventivos en sectores catalogados como sensibles por su historial delictivo. La presencia estatal busca disuadir actos violentos y asegurar que el confinamiento nocturno se cumpla rigurosamente, reforzando la vigilancia en zonas comerciales y barrios periféricos.
Intervención en Guayaquil y el cantón La Maná
En la ciudad de Guayaquil, el denominado Bloque de Seguridad mantiene intervenciones simultáneas en diversos sectores del Distrito Metropolitano durante el toque de queda. La estrategia en el puerto principal apunta a afectar directamente las operaciones logísticas de las organizaciones criminales, debilitando su control territorial. Según las autoridades, estos operativos han permitido identificar rutas de movilidad delictiva y fortalecer la seguridad en áreas comerciales que antes eran vulnerables durante la noche.
En el cantón La Maná (Cotopaxi), los patrullajes preventivos durante el toque de queda se han intensificado significativamente junto con verificaciones vehiculares constantes. Las fuerzas de seguridad ejecutan controles móviles para evitar la acción de grupos criminales que operan en la zona. Las autoridades han reiterado que estos procesos de control se mantendrán mientras dure la medida, con el fin de garantizar la paz ciudadana y el orden público en los territorios intervenidos por el Estado.
