El Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) mantiene una vigilancia activa sobre las condiciones térmicas del Océano Pacífico ante la inminente evolución de un nuevo evento cálido. Santiago Coral, coordinador de asuntos oceanográficos de la institución, informó este 15 de mayo de 2026 que el país ha salido oficialmente de las condiciones frías de La Niña, dando paso a una fase de transición que muestra señales claras del desarrollo del fenómeno de El Niño. El monitoreo se intensifica tras las advertencias internacionales sobre posibles eventos climáticos extremos durante el presente año.
El panorama actual se sustenta en modelos técnicos que analizan el comportamiento de la superficie marina y los factores atmosféricos. Según recoge diario El Universo, citando proyecciones oficiales, "la probabilidad de que El Niño empiece a evolucionar en el trimestre mayo, junio y julio es de un 61 %". Esta cifra pone en alerta a las autoridades de gestión de riesgos, aunque los expertos aclaran que el evento aún se encuentra en una etapa de definición técnica respecto a su intensidad final.
Anomalías térmicas y el mito del "Super El Niño"
En las últimas semanas, las costas ecuatorianas han registrado anomalías de temperatura tanto en la superficie como en niveles subsuperficiales. Este calentamiento se ve impulsado por la llegada de las denominadas ondas Kelvin, que son masas de agua cálida provenientes del Pacífico central. Estos factores ya generaron un invierno intenso entre febrero y marzo pasados, lo que confirma el acoplamiento entre el calentamiento oceánico y la inestabilidad atmosférica en la región.
A pesar de que en medios internacionales se ha difundido el término "super El Niño" —comparándolo incluso con el devastador desastre climático de 1877-1878—, el Inocar ha sido enfático en desmentir esta categoría. Coral explicó que no existe una escala oficial que contenga dicha denominación y que, técnicamente, se prevé un fenómeno con una intensidad situada entre moderada y fuerte. La incertidumbre sigue siendo alta, por lo que los modelos se ajustan de manera quincenal según la información recolectada.
Estado de observación y coordinación regional
Ecuador ha pasado de un estado inactivo a la fase de "Niño en observación", un nivel previo a la declaratoria oficial de un evento activo. El Comité para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen) analiza permanentemente las variables en las zonas Niño 3.4 (Pacífico central) y Niño 1+2 (frente a las costas locales). Se ha aclarado que la presencia de aguas cálidas no garantiza por sí sola lluvias torrenciales; para ello, debe existir un acoplamiento perfecto con factores atmosféricos específicos.
La vigilancia no es un esfuerzo aislado de Ecuador. El intercambio de información se realiza de forma coordinada con Perú, Colombia y Chile a través de la Comisión Permanente del Pacífico Sur (CPPS). Este organismo regional emite boletines conjuntos que permiten anticipar el comportamiento del mar y la atmósfera en todo el litoral sudamericano. Las autoridades insisten en que, independientemente de la intensidad definitiva, la prioridad nacional debe ser la reducción de la vulnerabilidad y la preparación ciudadana ante cualquier escenario de riesgo climático.

