Ver sangre en la orina suele generar alarma, pero muchas personas que llegan a urgencias piensan que se trata de una infección pasajera o de un problema menor. Sin embargo, especialistas advierten que este síntoma puede esconder enfermedades graves y que el tiempo de reacción médica resulta clave.

Una investigación presentada en el congreso de la Asociación Europea de Urología reveló que aproximadamente uno de cada diez pacientes que acuden a emergencias con sangre visible en la orina fallece en los tres meses posteriores a su ingreso.

El estudio, conocido como WASHOUT, fue liderado por especialistas del Hospital Universitario St Vincent de Dublín y analizó la atención que reciben estos pacientes en hospitales de diferentes países.

La importancia de actuar en las primeras 48 horas

Los investigadores encontraron que realizar estudios diagnósticos dentro de las primeras 48 horas puede reducir el riesgo de complicaciones graves.

Entre las pruebas recomendadas se incluyen una tomografía computarizada o una cistoscopia, procedimientos que permiten examinar la vejiga y detectar posibles enfermedades.

Además, el análisis reveló que uno de cada cuatro pacientes que llega a urgencias con sangre visible en la orina presenta un cáncer subyacente, siendo el más frecuente el cáncer de vejiga.

Cuando las pruebas se realizan a tiempo, el diagnóstico puede obtenerse en apenas un día. En cambio, quienes son dados de alta sin estudios pueden tardar hasta tres semanas en recibir un diagnóstico definitivo.

Diferencias en la atención hospitalaria

El estudio también evidenció que la atención médica varía significativamente entre hospitales e incluso entre profesionales.

Según los datos recopilados, solo el 53 % de los pacientes recibe una ecografía y apenas el 35 % llega a someterse a una cirugía. Otros son dados de alta o ingresados para observación sin un protocolo claro de actuación.

La falta de directrices clínicas basadas en evidencia es uno de los factores que explica estas diferencias en la atención.

Más hospitalizaciones y riesgo de complicaciones

Los pacientes que no recibieron las pruebas o el tratamiento adecuado tuvieron 2,5 % más probabilidades de morir en los tres meses posteriores a su visita a urgencias.

Además, permanecieron más tiempo hospitalizados y presentaron mayor riesgo de reingresar por el mismo problema en ese periodo.

La investigación analizó datos de más de 8.500 pacientes atendidos en 380 hospitales alrededor del mundo, siguiendo su evolución durante 90 días.

Un llamado a no ignorar la señal

La uróloga Nikita Bhatt, quien dirigió el estudio, subrayó que la presencia de sangre en la orina es un problema frecuente que puede pasar desapercibido si no se investiga de inmediato.

"Es un síntoma que afecta a miles de personas y muchas veces no se relaciona rápidamente con una enfermedad concreta", explicó.

Por ello, los especialistas recomiendan buscar atención médica inmediata ante este signo y continuar con los controles necesarios si el problema persiste.

"Si ven sangre en la orina, no lo ignoren. Consulten a su médico lo antes posible y sigan insistiendo hasta encontrar la causa", concluyó la especialista.