La rápida intervención de los pasajeros de un bus de transporte interparroquial evitó que un hombre armado abordara por la fuerza la unidad durante la noche del 24 de julio de 2026, en el sector de Pifo, al oriente de Quito.
El suceso se registró cerca de las 22:00 sobre la avenida E35, frente a las instalaciones de la cooperativa Cita Express. Tras una alerta emitida al servicio de emergencias ECU-911, efectivos de la Policía Nacional acudieron al lugar de los hechos y procedieron a la aprehensión del ciudadano en un procedimiento en flagrancia.
De acuerdo con el informe de la Policía Nacional, los usuarios del transporte explicaron que el individuo intentó subir a la unidad con una actitud agresiva. Durante el forcejeo en la puerta de acceso, los pasajeros observaron que el sujeto llevaba un arma de fuego sujeta a la cintura, motivo por el cual actuaron de forma conjunta para neutralizarlo y someterlo en la vía pública hasta la llegada de los uniformados.
Bus terminó con varias ventanas rotas
El reporte policial detalla que el ciudadano presentó contusiones y golpes en la zona facial, ocasionados presumiblemente por la multitud en medio del enfrentamiento. Los ciudadanos que colaboraron en la retención prefirieron mantener el economato de sus identidades por temor a futuras represalias.
El aprehendido fue identificado por los agentes como Víctor Q., de 47 años. Al momento del registro corporal, la Policía le incautó una pistola calibre 9 milímetros con un cargador abastecido con nueve cartuchos operativos.
Asimismo, el ciudadano presentó una credencial que lo acredita como miembro en servicio pasivo de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) y un permiso para el porte de armas de fuego con vigencia aprobada hasta diciembre del año 2037.
Hacía alusión a su trayectoria en las Fuerzas Armadas
Pese a contar con la documentación requerida para la tenencia de la pistola, los pasajeros manifestaron haber recibido verbalmente amenazas en las que el sospechoso hacía alusión a su trayectoria en las Fuerzas Armadas y al hecho de estar armado. Por esta razón, la Policía presume un eventual uso indebido del salvoconducto de porte de armas.
Luego de su arresto, Víctor Q. fue trasladado a una casa de salud para la valoración médica de sus heridas y posteriormente conducido a la Zona de Aseguramiento Transitorio de la Unidad de Flagrancia para definir su situación legal.