Las unidades de transporte de pasajeros de servicios intra e interprovincial operan con total normalidad este viernes 3 de julio en todo el territorio ecuatoriano, luego de que la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros del Ecuador (Fenacotip) decidiera suspender el paro nacional que había anunciado previamente.

La resolución del gremio se adoptó tras formalizar una solicitud formal ante la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) para la instalación inmediata de mesas técnicas de trabajo, otorgando un plazo de 48 horas para analizar la viabilidad de una revisión integral de la estructura tarifaria del servicio.

La dirigencia del transporte argumenta que la medida respondía directamente a la severa crisis económica que atraviesa el sector. De acuerdo con los informes de Fenacotip, el constante incremento en los costos de operación esenciales —que incluyen el precio de los combustibles, repuestos automotrices, mantenimiento técnico de las unidades e insumos generales— ha afectado de forma crítica la sostenibilidad financiera del traslado de pasajeros.

Pasajeros se desplazaron sin novedades a nivel nacional

El sector sostiene firmemente que la estructura tarifaria vigente en el país ya no refleja la realidad económica actual, por lo que plantea indispensable que el Gobierno Nacional avance en un proceso ordenado de diálogo para evaluar un eventual ajuste de los pasajes.

Antes de que se oficializara la suspensión de la medida de fuerza, la Agencia Nacional de Tránsito emitió un comunicado institucional donde recordó que la interrupción injustificada de cualquier servicio público constituye una infracción administrativa catalogada como muy grave.

El organismo regulador advirtió de manera explícita que las operadoras que paralicen sus actividades de traslado sin una causa legalmente justificada enfrentarían severas sanciones económicas y operativas contempladas dentro de la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.

Se mantiene garantizada la transportaciónen el país

Entre las penalizaciones estipuladas por la legislación nacional constan multas económicas severas, la intervención directa de las operadoras o incluso la suspensión definitiva de rutas, frecuencias y unidades de transporte.

Con la cancelación definitiva de la paralización de actividades, los usuarios y pasajeros de las diferentes terminales terrestres del país pueden utilizar con absoluta normalidad el servicio de transporte intra e interprovincial para sus traslados cotidianos.

Mientras la conectividad vial se mantiene garantizada, el sector de la transportación organizada se mantiene a la expectativa de que las autoridades nacionales cumplan con la instalación de las mesas técnicas solicitadas para discutir a fondo sus demandas económicas y encontrar una solución conjunta con el Ejecutivo.