La política exterior del Ecuador atraviesa uno de sus momentos más críticos, según expertos en el tema, como el internacionalista Santiago Carranco. El analista manifestó en una entrevista de Manavisión Plus, que la situación actual está marcada por una parálisis por la guerra comercial con Colombia que pone en riesgo cerca de 3 mil millones de dólares en intercambio anual y una creciente incertidumbre en la frontera sur debido al complejo escenario electoral que se está viviendo en Perú. 

-Una pregunta que va de cajón, ¿qué nos espera a los ecuatorianos y también a los colombianos en torno a esta guerra comercial que se ha convertido prácticamente también en una guerra política?

Todo comienza con una escalada de exabruptos comunicacionales que lamentablemente empiezan a irse hacia lo técnico. Todo empieza en la declaración del presidente Noboa en el Foro Económico Mundial el 21 de enero, donde propone aranceles a Colombia como "castigo" porque no cuidan su frontera. Colombia respondió rápido con aranceles recíprocos y nos dejó de vender electricidad. Luego Petro, tras reunirse con Trump, maneja la agenda diciendo que la droga sale por Ecuador y pide una intermediación innecesaria. Lo que hizo fue hablarle a sus conciudadanos para limpiar su imagen política.

-¿En qué sentido ha escalado esta situación?

En que Ecuador sube más los aranceles y Colombia ya respondió con el tema de la electricidad. Esto es importantísimo, hicimos un estudio con alumnos de Economía Política Internacional y demostramos que perdemos un comercio de 3 mil millones de dólares al año. No es solo un déficit; son encadenamientos productivos. Hay productos que Ecuador necesita de Colombia y viceversa para impulsar industrias. Hoy, con un arancel del 100%, el comercio vecinal está prácticamente acabado. Me preocupa que esto quede como una mancha histórica que nos tomará años superar.

-Yo estaba convencido de que un gabinete binacional lo solucionaría, pero las posturas han sido cerradas. ¿Qué papel juega Estados Unidos o el propio Donald Trump en esto desde su óptica?

Estados Unidos es claro, quieren retomar el control territorial de su zona de influencia frente a potencias como China o Rusia. Ecuador ha cedido en casi todo, firmamos el acuerdo de "tercer país seguro", aceptamos aranceles de Trump y, a cambio, recibimos 20 millones en cooperación y dos agentes del FBI como "la gran noticia". Colombia recibe 400 millones al año. Estados Unidos ha pasado de ser una hegemonía benevolente a convencer por medio de la coerción. En relaciones internacionales no existen los amigos, existen los intereses.

-¿Ha faltado talla de estadistas a Petro y a Noboa para resolver esto? Recuerdo cuando Correa y Uribe sanearon diferencias en República Dominicana...

Es complejo. El discurso se les fue de las manos. En el momento de Correa y Uribe, lo técnico no se fue contra lo comunicacional. Se dijeron lo que tenían que decir, pero lo técnico siguió. Aquí hay tres ámbitos que se están unificando erróneamente, las rencillas personales, lo técnico, es decir la visión país, el comercio, la energía, y lo ideológico. 

Esto que escuchamos en los tuits no es política, es un chisme político entre dos personas. 

Santiago Carranco, internacionalista

Lamentablemente, esas cuestiones personales han afectado lo técnico. No hay alguien en política exterior que sustente numéricamente las pérdidas que estamos teniendo.

-¿Faltan asesores que le digan la verdad al Presidente?

Falta alguien que le diga: "Presidente, esto no podemos hacerlo". Si estás lleno de asesores que simplemente te dicen que todo está bien, ahí es donde tienes que cambiarlos a todos.

-Vamos a las elecciones. ¿Influirá este tema en las presidenciales de Colombia? ¿Primará el nacionalismo o se convencerán con el mensaje de figuras como Paloma Valencia que apoyan a Noboa?

Estuve en Colombia la semana pasada. El candidato de Petro, Cepeda, estará en segunda vuelta porque tiene una base del 30%. Es interesante ver la preponderancia que se le ha dado a Nariño, el departamento más afectado por el tema comercial. Noboa ha dicho que con Petro no va a hablar, sino con el siguiente. Me parece que a los asesores hay que mandarlos a una clase introductoria de relaciones internacionales, no podemos estar peleados con el vecino por cuatro años hasta que venga el gobierno que nos guste. Eso es darnos un balazo en el pie.

-Finalmente, Santiago, lo que puede pasar en Perú, donde no se sabe cómo será la segunda vuelta entre Keiko Fujimori, Roberto Sánchez o López Aliaga...

Es lamentable. Estas elecciones podían marcar el fin de su crisis política. Perú tiene una economía bien establecida, pero en lo político no lo están haciendo bien. Keiko está en su cuarta segunda vuelta y, si llega Sánchez representando a la izquierda, tendrá una base que no quiere a Keiko. Por otro lado, López Aliaga tiene un discurso extremo que ha empujado a Keiko hacia lo mismo. Es triste, porque Perú ha tenido más de 10 presidentes en 10 años y esta oportunidad de resolver la crisis parece que se va a manchar desde el inicio del nuevo gobierno.