Laura Baquedano, jefa del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, señaló que el calor actúa como un desencadenante adicional de sofocos durante la menopausia, por lo que es habitual que, durante las épocas más cálidas, mujeres consulten por el empeoramiento de sofocos que estaban relativamente controlados.
Aumentan los sofocos y sudores nocturnos
Así lo apuntó en línea con un estudio publicado en 2020 en la revista 'Menopause', que recoge que la probabilidad de experimentar sofocos aumenta un 66 por ciento en julio en España, en comparación con enero, cuando se sitúan en su mínimo anual.
Los sudores nocturnos siguen un patrón similar, con una probabilidad un 50 por ciento mayor cuando hace más calor.
"El aumento de la temperatura ambiental actúa como un desencadenante adicional sobre un sistema termorregulador que ya está alterado por el déficit estrogénico", precisó Laura Baquedano sobre la explicación a esta situación.
Los síntomas de la menopausia
Según recogen diversas investigaciones, los síntomas vasomotores (SVM), popularmente conocidos como sofocos y sudores nocturnos, son una de las manifestaciones más habituales de la menopausia. En España, el 86 por ciento de las mujeres presenta síntomas asociados a esta etapa y los sofocos se sitúan entre los cuatro más frecuentes.
Hasta el 80 por ciento de mujeres en esta etapa los experimenta. En uno de cada cuatro casos, los síntomas aparecen con intensidad moderada o severa, mientras que en torno al 10 por ciento asegura que interfieren directamente en su vida cotidiana. A pesar de su impacto, los SVM continúan siendo una realidad frecuentemente infratratada.
Diario de sofocos
En este contexto, Astellas Pharma desarrolló el 'Diario de Sofocos', una 'web-app' gratuita y accesible desde cualquier dispositivo sin necesidad de descarga ni registro.
La herramienta, que cuenta con el aval científico de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), permite a cada mujer registrar la frecuencia, intensidad, momento del día y posibles desencadenantes de sus sofocos, visualizar su evolución mediante gráficos y generar un informe para compartir con su médico antes o durante la consulta.
La doctora Baquedano valoró esta nueva herramienta, que permitirá a los especialistas obtener información objetiva sobre los episodios que sufren sus pacientes, facilitando la toma de decisiones clínicas. "Los sofocos son síntomas subjetivos, y cada mujer los vive de una manera diferente. Muchas pacientes tienen dificultades para recordar con precisión su frecuencia o intensidad cuando les preguntamos en la consulta", indicó.
Además, animó a las mujeres que sufren sofocos frecuentes o que interfieren en su día a día a consultar a un especialista para recibir un tratamiento adecuado. "Muchas mujeres consideran que los sofocos son una consecuencia inevitable de la menopausia y no consultan por ellos (...) El primer paso es tomar conciencia de ello y hablarlo con un profesional sanitario", subrayó.

