El coronel William Calle, jefe de la Zona 4 de la Policía, confirmó la detención de dos hombres presuntamente implicados en el triple asesinato ocurrido el sábado 17 de enero en la parroquia Picoazá, de Portoviejo. Las capturas se ejecutaron tras identificar que las víctimas —incluyendo a dos menores de edad— fueron trasladadas en un taxi hasta el sector del ingreso al cerro Jaboncillo, donde fueron ejecutadas. El móvil del crimen, según las indagaciones preliminares, responde a una traición interna entre integrantes de organizaciones delictivas que buscaban cambiar de bando.
El Caso en Picoazá y Operativos
El hallazgo de los cuerpos de Guillermo Melecio Lascano Manzaba (21), Elian Ezequiel García Guerrero (15) y su pareja Karla Morante Molineros (17) conmocionó a los habitantes del ingreso al cerro Jaboncillo en la parroquia Picoazá de Portoviejo. Las tres víctimas, todas procedentes de la ciudad de Guayaquil, presentaban heridas por arma de fuego.
Tras el reporte del hecho violento, equipos especializados de Criminalística y la DINASED de la Policía iniciaron el levantamiento de indicios balísticos y entrevistas a la gente que estaba en la zona. Estas primeras diligencias permitieron rastrear la ruta de escape de los perpetradores, quienes habían utilizado un taxi para movilizarse, según se detalló.
Identificación del Vehículo y Capturas
La clave para resolver el caso fue la obtención del número de placa del taxi, detectado mediante los testimonios y revisiones de cámaras de seguridad. Con esta información, la Policía ejecutó un allanamiento en una vivienda en Portoviejo, donde se logró la aprehensión del presunto conductor del vehículo y de quien habría ejecutado los disparos contra las tres víctimas.
Durante el registro del inmueble, los agentes hallaron el taxi vinculado al crimen, además de un revólver que está siendo sometido a pericias de balística y uniformes similares a los de la Policía Nacional.
Motivaciones y Contexto Delictivo
Según las declaraciones de William Calle en rueda de prensa, las víctimas pertenecían a la organización delictiva "Los Choneros" y se desplazaron desde Guayas a Manabí con la intención de realizar una "vuelta", término que en el argot criminal refiere a la comisión de un crimen.
No obstante, los ahora detenidos, quienes también formaban parte de la misma estructura, habrían decidido traicionarlos para demostrar lealtad a la banda rival "Los Lobos", a la cual se querían cambiar. Bajo el engaño de llevarlos al sitio del supuesto encargo, trasladaron a las tres víctimas en el taxi hacia la zona de Picoazá para acabar con sus vidas.
Estado de la Investigación Judicial
De los tres sospechosos identificados en la participación directa del sicariato, dos ya se encuentran a órdenes de las autoridades judiciales. La Policía ha confirmado que existe un tercer involucrado que se encuentra prófugo, contra quien ya se está tramitando la boleta de captura correspondiente para su localización inmediata.
El arma incautada es una pieza fundamental en el proceso, pues determinará si fue la misma utilizada para victimar a los tres jóvenes guayaquileños. El caso permanece bajo instrucción fiscal mientras se determina el grado de participación de los detenidos en otros delitos conexos reportados en la provincia de Manabí.

